viernes, 14 de febrero de 2020

EL TSUNAMI DE AGAETE.


No se asusten, este tsunami según un grupo de expertos de diferentes universidades, ocurrió hace casi un millón de años, cuando no habían "cristianos y cristianas" por estas islas.
Según los profesores; F.J. Pérez Torrado, R. Paris, M.C. Cabrera, J.C. Carracedo , J.L. Schneider , P. Wassmer, H. Guillou y D. Gimeno, R. París y E. Rodríguez Badiola, en un artículo publicado en 2002, en la revista Geogaceta: 
Hace unos ochocientos mil años (la isla empezó a aparecer hace 14,5 millones de años), se produjo un enorme desprendimiento o corrimiento de tierras en la isla de enfrente, Tenerife, concretamente en el valle de Güímar, posiblemente por actividad volcánica. Afectó a unos  cincuenta mil millones de metros cúbicos de terreno según los científicos. 
El valle de Güímar desde Agaete (foto propia).

Los restos de la "sorriba" fueron a parar a la marea. Provocó una enorme y desbocada ola que en su comienzo alcanzó los 90 metros de altura, rumbo a lo que tenía enfrente, Agaete (y no piensen mal que aún no habían chicharreros)
Sencilla explicación gráfica del origen de la gran ola.

La masa de agua  cuando llegó a Agaete en forma de gran ola, tenía unos 30 metros de altura, dicen que tardó 15 minutos en alcanzar la costa (más rápido que el Fred Olsen). Llegó a nuestras costas a unos 50 kilómetros por hora, pero en su recorrido llegó a alcanzar los 500 kilómetros por hora.
Al llegar el maremoto a la orilla; el comienzo del valle, "las salinas",  como si de un enorme foni se tratara, proyectó  el agua salada y todo lo que arrastraba tierra adentro. Llegando en tan solo tres minutos desde que tocó tierra a unos tres kilómetros barranco arriba,  más o menos hasta "la Suerte".
Los científicos  han encontrado restos de fósiles marinos de 50 especies distintas, arrastrados por la marea por encima del nivel del mar actual, hasta la cota de 160 metros. Hay que tener en cuenta que hace un millón de años el nivel del mar estaría unos cincuenta metros por encima del actual.
Restos fósiles marinos en tierras calcáreas de Agaete (foto propia).

La teoría es muy razonable y admite discusión. 
Desde los años treinta del pasado siglo se conocían estos depósitos, si bien los achacaban a otra procedencia,  terrazas marinas de origen tectónico, subidas y bajadas de la corteza terrestre y las mareas... 
Estas teorías son como los premios Nobel, un año se lo dan a uno por un razonamiento y al año siguiente se lo dan a otro por decir lo contrario y puede que no tengan razón ninguno de los dos...

Lugar donde se produjo el desprendimiento y dirección de la ola.

Estos fenómenos naturales que suelen ocurrir en archipiélagos oceánicos volcánicos como el nuestro, son muy frecuentes en pequeñas dimensiones. Hace un par de años se nos cayó un enorme trozo del "cantil" sobre "la caleta", sin ninguna consecuencia. 


Deslizamientos o desprendimientos de grandes masas y que provoquen una catástrofe  solo ocurren en etapas de tiempo de millones de años, por tanto, aunque las posibilidades están ahí, son poco probables que los veamos o nos afecte.
No obstante; los que deben de estar más atentos son los chicharreros, el "Faneque" está agrietado en su cima y en sus tripas comienzan las voladuras para los túneles de la nueva carretera... Aunque su masa es la cuarta parte de la de la sorriba de Güímar, algún remojón se llevarían los tinerfeños si se va para la marea.

A la contemplación de las bellezas naturales de Agaete, de sus yacimientos arqueológicos, de sus aguas, pescado y café, podemos añadir además para los amantes de la geología, toda una riqueza de rocas y materiales volcánicos, un lugar predilecto para el estudio del vulcanismo y de los tsunamis... 


Zona de depósitos marinos sobre  el barranquillo del "agua dulce."



El valle de Güímar desde Agaete (foto propia)


Bibliografía consultada:
Canarias 7, 7 de diciembre de 2003. Javier Darriba.
Geogaceta 32, 2002.
Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 2009 (17. 1).

domingo, 5 de enero de 2020

EL EXPOLIO DE LAS AGUAS DE AGAETE, EL CANAL DE GUAYEDRA, SAMSÓ Y LAS PRESAS.

La presa de barranco oscuro, Guayedra.
En un tiempo, las cuencas de Agaete fueron las más fecundas en aguas de la isla, el preciado líquido que el creador tan pletóricamente otorgó a Agaete, siempre fue objeto de litigio desde la llegada de los conquistadores.
En 1485, el primer propietario de tierras de la villa, Alonso Fernández de Lugo, llegó a un acuerdo con los aborígenes agaetenses para el uso común de las aguas, pero al vender sus tierras a Francisco de Palomar en 1496, este entendió que quedaba liberado de los compromisos anteriores, construyó una nueva acequia y desvió las aguas a su nuevo ingenio azucarero en la parte alta del pueblo, causando graves daños a las cosechas de los nativos. 
Se entabló un pleito que tuvo que resolver la justicia real,  decidiendo el uso de las aguas por ambas partes pero en clara desventaja de los canarios, que solo podían usar la que le sobraba a los ingenios azucareros.
A medida que los ingenios cambiaban de propietarios, el asunto del agua se agudizaba en claro perjuicio de los naturales y sus pequeñas huertas.

El problema se agravó en 1930, cuando en la cabecera de la cuenca del barranco de Agaete, los grandes y medianos propietarios de tierras de Gáldar y Guía, agrupados en el sindicato de agricultores, proyecta una gran presa (la presa de los Pérez)  y desviar las aguas mediante un canal a las vegas de dichos municipios. En 1934, la presa se finaliza y entra en funcionamiento. 
Según la tradición oral, la presa fue ofrecida a los propietarios de tierras y regantes de Agaete, encabezados por los Manrique de Lara, que desestimaron la proposición, alegando que con el manantial del Sao y el del Caidero, más la que bajaba de Tamadaba, tenían suficiente para regar todo el valle de Agaete.
En los años treinta del pasado siglo XX, los Manrique, aprovechando la legislación sobre el agua del siglo XIX, vieron más rentabilidad en vender el agua del Sao a los pueblos de Gáldar y Guía,  que poner en producción y regar las tierras de Agaete, construyeron canales, tuberías y mandaron el agua a dichas vegas, con claro perjuicio para los pequeños regantes del Valle de Agaete y obreros agrícolas, originando graves problemas que terminaron en huelgas, disturbios y sabotajes en fincas e intervención del Gobierno Civil en mayo de 1936. 
Muchos de esos obreros agrícolas que participaron en las protestas y huelgas, meses después, en abril de 1937, fueron detenidos y nunca más se supo de ellos.
El gobernador decretó un laudo que obligaba a contratar obreros a todo propietario con más de dos fanegadas de tierra. Los que tuvieran dos debían contratar un mínimo de  un obrero, más de dos fanegadas y menos de cinco, obrero y medio por fanegada, de cinco fanegadas en adelante, dos obreros por fanegada, obligando a poner en producción las tierras y regar primero Agaete. Estas medidas duraron apenas un par de meses, lo que tardó en llegar la Guerra Civil y las nuevas autoridades franquistas, muchos, grandes y medianos propietarios de tierras y aguas. Las nuevas autoridades anularon toda la legislación republicana y el expolio del agua continuó.
A partir de 1939 (aunque no lo formalizan en escritura hasta 1942), con la compra a los Armas del cortijo de Tamadaba, por parte de don José Samsó Henríquez, en aquel entonces influyente Coronel, Jefe de los servicios Jurídicos del Ejército en Canarias, terra y aguateniente con grandes fincas en Galdar y Guía, las aguas de Tamadaba, que antes discurrían libremente rumbo al barranco y los acuíferos de Agaete, comenzaban a tener sus días contados.
Samsó solicitó en 1940, la autorización para ejecutar tres embalses escalonados en el Barranco de los Ancones (Barranco de las Lajas), un canal y un complejo de tuberías, estanques y demás infraestructuras para llevar las aguas de Tamadaba a sus tierras de Gáldar y Guía.
Como no podía ser de otra manera, el influyente Coronel consigue rápidamente los permisos.
Las obras se prolongan hasta 1954, entre 1940 y 1943, se construye la tubería de Samsó, también se construye la Presa de los Rajones y a partir de 1943, la gran Presa de Tamadaba. La tubería (tubería de Samsó) que, con una longitud superior a 17 km y con un espectacular gran sifón en el Valle de Agaete, salvando un desnivel de más de 800 metros (desde la meseta del Pinar de Tamadaba al cauce del Barranco de Agaete), lleva las aguas desde Tamadaba hasta Gáldar y Guía. 
El canal de Tamadaba tras el incendio.

Una vez más, a un ritmo de unos 100 litros por segundo, se expolian las aguas con que el creador dotó a Agaete, en grave perjuicio para nuestras tierras, agricultores y jornaleros agrícolas  y acuíferos.
En 1947, la comunidad de aguas del noroeste, compuesta mayoritariamente por propietarios de Guía, Gáldar y una multitud de inversores de la isla, hasta un total de 399, donde no faltó alguno de Agaete, previa solicitud, comienza la construcción de un canal para llevar las aguas de la cuenca de Guayedra a las vegas de Gáldar y Guía. Otra vez en el horizonte un nuevo expolio de nuestras aguas que debían de regar primero nuestras tierras y las sobrantes las de los pueblos colindantes.

La construcción es colosal para la época, constaba de varios túneles, uno de cerca de 600 metros de longitud, el que comunica la cuenca de Guayedra con el barranco de Agaete. La obra tuvo un coste de 1.500.000 pesetas de la época.
El 26 de febrero de 1949, el agua atravesó el imponente sifón del barranco de Agaete, con capacidad para siete asadas, sin pararse a humedecer nuestras sedientas tierras. 
Mientras se regaba a manta tomateros y plataneras en Gáldar y Guía, creando riquezas en dichos municipios, Agaete, por no tener no teníamos ni agua corriente en las casas, nuestras tierras eran abandonadas por ir agotándose poco a poco los nacientes que las regaba y nuestra gente emigra a la capital y otras localidades, llegando a mediados de los sesenta  a perder más de 500 habitantes la villa

Durante aquel primer verano de explotación, la comunidad de regantes vendió las horas de agua  entre 100 y 125 pesetas, comenzaba un negocio redondo con las aguas que la naturaleza derramaba sobre nuestro pueblo y sin que el pueblo viera una sola peseta.
A los regantes de Gáldar y Guía no les debió  resultar suficiente con las cuencas de Agaete y Guayedra, que llegaron a proyectar  un túnel que atravesara Tamadaba hasta Acusa y otro en dirección al Risco, para llevar las aguas de dichas cuencas a sus tierras, quizás retomen el proyecto con el nuevo túnel del Faneque en ejecución.

A todos estos grandes expolios hay que unir el de una multitud de pozos que explotan los agotados acuíferos agaetenses, enviando el agua a otras localidades, como son los pozos de míster Leacock, los Manrique, los Guerra,..., cuyas concesiones a fecha de hoy están caducadas en mayor parte, por lo que las aguas deben de pasar a propiedad pública.
Hoy en día, dado el abandono de la mayor parte de las tierras locales, las desaladoras y las depuradoras, ya no lo podemos llamar expolio, sino negocio del agua.

El agua siempre ha condicionado a los pueblos, su desarrollo y su crecimiento poblacional, Agaete ni siquiera ha duplicado su población en los últimos cien años, mientras los pueblos vecinos  la han multiplican por cuatro o más, quizás sea el expolio de nuestras aguas el culpable. 

Bibliografía consultada:
Canarios contra hacendados, Mariano Gambín García.
Siete presas, nueve estanques y una tubería CORTIJO DE SAMSÓ – TAMADABA GRAN CANARIA 1907 – 2009. Jaime J. González Gonzálvez.
Memoria de la comunidad de aguas del noroeste años 1948-49-50-51.
Archivo Municipal de Agaete.








sábado, 23 de noviembre de 2019

CUANDO "AGAETE, AGAETE TENÍA TREN PERO NO TENÍA TRAIN-VÍA"(vías del tren)

(Recreación)
Agaete introdujo en los años cuarenta del pasado siglo en su fiesta de la Rama, una popular canción que procedía de Santa Marta, Colombia, que aún seguimos cantando, la cual hacía referencia a un tren que compró en Europa un empresario y que llevó a América para construir una vía férrea entre su plantación y el puerto de Santa Marta, no consiguió los permisos necesarios y Santa Marta se quedó con el tren pero sin las vías. En Agaete terminamos cambiando la letra por la siguiente:
Agaete, Agaete tiene tren, pero no tiene tranvía (la original decía no tiene "train vía", vías del tren), si no fuera por la Rama, caramba, Agaete moriría,.....
A principios del siglo XX, Agaete estuvo a punto de tener una línea férrea con Las Palmas, pero nos pasó como a Santa Marta y esta es su historia:
El transporte es un instrumento esencial para el desarrollo de la humanidad puesto que mediante éste, se efectúa una serie de actividades que permite el desplazamiento de personas y bienes de un lugar a otro sin concernir la distancia. Las vías férreas constituyeron en el siglo XIX y XX, una de las más poderosas fuentes de civilización de los pueblos, a ellas debemos en primer término la preponderancia de nuestro tiempo en muchas regiones.
Canarias no fue ajena, la importancia comercial del puerto de Agaete y toda la comarca norte, hicieron que en 1896,  el estado en su plan anual de planificación de vías férreas, contemplara la construcción de un ferrocarril de Las Palmas a Agaete, con un total de 55 Km de vías.
En septiembre de 1904, el boletín oficial de la provincia única de Canarias publica un anuncio del gobierno civil, referente a la propuesta de ferrocarriles de interés secundarios de Canarias, que deben de ser subvencionados por el estado, entre otros el del Puerto de la Luz a Agaete por Tamaraceite, Arucas, Guía y Galdar, con un coste de entre 53.000 a 46.000 pesetas por kilómetro.
Plan estatal de construcción de ferrocarriles secundarios de 1896, donde ya figura la construcción de la línea férrea Las Palmas-Agaete.

En septiembre de 1906, el proyecto está muy avanzado y la financiación parece que está asegurada por un grupo privado.
Los trabajos serán realizados por una la compañía anglo-vasca. La obra, que es colosal, comprende un ferrocarril que unía el Puerto de La Luz de Las Palmas, con  los pueblos de San Lorenzo, Arúcas, Gáldar, Guía y Agaete, con un ramal hacia el puerto de Sardina de Galdar.
El presupuesto de la primera parte del proyecto, con material móvil, está calculado en siete millones y medio de pesetas, y se cree que en dos años puede hallarse terminado, estando en condiciones de funcionar los ferrocarriles. Para el trazado se aprovecharía parte de la carretera general que une Las Palmas con el Puerto de Las Nieves de Agaete.
Los ferrocarriles del norte Gran Canaria partirían del puerto de La Luz, donde se levantaría una espaciosa estación. Según el trazado, siguen hacia el pago de Tamaraceite, donde se levantará también una estación, así como en todos los demás pueblos del recorrido. 
El 4 de diciembre de 1911, la gaceta de Madrid publica la resolución del Ministerio de fomento, dirección general de obras públicas y ferrocarriles, en la que  se dice:
"Vista la instancia elevada a este centro por los señores don Ignacio Coll y Porta Bella y don Julio Bielsa y Perim, acompañando el proyecto de ferrocarril secundario de Puerto de La Luz a Agaete, Gran Canaria, solicitando la tramitación correspondiente como ferrocarril secundario, con garantía de interés por el Estado, con sujeción a la ley 26 de marzo de 1908, y reglamento dictado para su ejecución y visto el plan aprobado de ferrocarriles secundarios en el que figura el que se trata.
Esta Dirección General ha dispuesto que se anuncie la petición en la Gaceta de Madrid y Boletín Oficial de la Provincia, concediéndose un plazo improrrogable de 60 días para la misión de otros proyectos en competencia, según dispone el artículo 26 mencionado reglamento, bien entendido el referido plazo 60 días empezará a contarse del siguiente al que se publique en la Gaceta de Madrid el anuncio que se trata.
Señor Gobernador civil de la provincia de Canarias."
El plazo terminó, no presentándose ningún nuevo proyecto de la competencia y el proyecto, como tantos otros proyectos de la época, inició los engorrosos trámites administrativos para su aprobación.
Finalizado los plazos con el incumplimiento por parte de la iniciativa privada de lo exigido por la administración, el expediente caducó y terminó en el cajón de los proyectos fallidos.
En agosto de 1918, el Alcalde de la ciudad de Las Palmas, Don Bernardino Valle, presenta al pleno una moción, solicitando dirigir escrito al Gobernador Civil, para que lo traslade al Ministro de Fomento, en el que solicita que:
De acuerdo con la ley de 26 de marzo de 1908, se proceda al inicio de las obras y construcción de la línea de ferrocarril Las Palmas -Agaete, considerando estratégico el proyecto, cuyo expediente se encuentra en curso de caducidad, por incumplimiento de las condiciones exigidas en las disposiciones que regulan la tramitación del mismo, entre otras causas determinantes de caducidad, el no haberse efectuado por los peticionarios de la obra, el depósito de las cantidades importe del presupuesto para confrontación del proyecto, según se dispuso en la Real Orden que con tal motivo fue dictada el 8 de junio de 1915, dicha disposición señalaba un plazo de dos meses para efectuar el referido depósito, hasta la fecha aún está por cumplir dicho requisito.
Por lo tanto ha caducado todo lo que hace relación al estudio y ejecución del citado ferrocarril por iniciativa de particulares. Por tanto la acción privada ha fracasado.
Pero este asunto es de vital interés para Las Palmas y para los municipios que haya de recorrer la proyectada vía férrea, y, sobre todo en el porvenir de nuestro puerto de La Luz, núcleo de toda nuestra vida económica.
Esta alcaldía no ha vacilado en llamar la atención de Vuestra Excelencia, sobre la necesidad de promover la acción del Gobierno de la Nación, para que sea la Administración del Estado la que lleva efecto la ejecución del proyectado ferrocarril, haciendo para ello uso de las facultades concedidas y conferidas a tal fin al Ministerio de Fomento por las leyes vigentes.
Era de prever el escaso resultado de la acción privada y local en este asunto, y por ello no es de extrañar, la previsión exacta de 25 de enero de 1915, formulada por el Ministerio de la Guerra, cuando aconsejaba que el gobierno tomara la iniciativa para el estudio de la línea, haciendo uso de las facultades que le reserva las leyes de 25 de marzo de 1908, y de 23 de febrero de 1912, añadiendo que ellos convenía los intereses nacionales y locales ya que era presumible el fracaso de la iniciativa particular, como así ha sucedido. Pero nos hallamos en un momento en que la idea de nacionalización de las vías férreas hace su camino en todas las opiniones y se da además, la circunstancias propicia de que el actual ministro de Fomento, excelentísimo señor don Francisco Cambó, ha hecho pública definición en armonía con el criterio, tanto que se puede afirmar que ha sido en su personalidad en quién ha venido a cristalizar concretamente la expresión legislable de aspiración nacional. Pues bien; en tales momentos sería imperdonable, por parte de esta alcaldía, el no llamar la atención de vuestra excelencia acerca de la innegable oportunidad de plantear tal cuestión ante el Ministerio de Fomento, procurando, además recabar la atención de los Ayuntamiento de los términos municipales afectados por el desarrollo de los ferrocarriles que hemos mencionado.
En acerca de cuya importancia consideramos superfluo insistir, esta Alcaldía tiene el honor de proponer a V.E., los siguientes acuerdos.
Primero.- Dirigirse respetuosa y razonada instancias al excelentísimo señor Ministro de Fomento, solicitando que, por hallarse caducado el expediente de iniciativa particular, y haciendo uso de las leyes de 26 de marzo de 1918, y 23 de febrero 2912, tome en nombre del estado la iniciativa de estudio de los ferrocarriles estratégicos del Puerto de La Luz Agaete, que fueron incluidos en el plan general anexo primeramente citado y que se sirva adoptar cuántas determinaciones conduzcan la más rápida y eficaz ejecución por el Estado de dicho ferrocarril.
Segundo.- Comunicar este acuerdo a los ayuntamientos de Arucas, Guía, Galdar y Agaete, e interesar de dichas corporaciones su adhesión al mismo
Tercero.- Cursar atenta comunicación a la Jefatura de Obras Públicas dándole traslado del primer acuerdo propuesto y rogándole con toda encarecimiento la mayor diligencia en la tramitación de cuanto se relaciona con este asunto.
Es cuanto tengo el honor de proponer a Vuecencia.
Las Palmas, 3 de agosto de 1918.
Excelentísimo señor Alcalde Bernardino Valle.

A partir de ese momento el único ferrocarril que vio la isla fue la "Pepa", llamado así por comenzar su primer viaje el día de San José, unía los barrios de Vegueta y la Isleta, en Las Palmas.

Nunca mejor dicho; Agaete, Agaete tiene tren pero no tiene traín-vía......



viernes, 25 de octubre de 2019

NUESTRAS GENTE PRINCIPIOS DEL SIGLO XX. (GALERÍA VII)

Principios del siglo XX, nuestras gente.
Archivo familia de Armas, cedidas por D. José de Armas Díaz.

Salustiano García, Lolita Rguez García, Esperanza Barroso,--. Ptº. de Las Nieves.Agaete
Año 1906. José Bethencourt Quintana, Antonio de Armas Medina y otro. 

Mujeres de Agaete en el muelle, esperando al obispo 1910.


Tio Antonio Rosas, mayordomo de Tamadaba, 1910.

 --. Francisco de Armas Medina, Antonio de Armas Medina,Juan Rosario Martínez, en el huerto de la casa.

 Costumbre de hacerse foto con el cadáver de un niño para tener un recuerdo.

Año 1906. José Bethencourt Quintana, Antonio de Armas Medina y otro.

Carroza con motivo de las fiestas, realizada por Juan de Armas Merino.Agaete, c. 1903 (Atº. de Armas Medina,Santgº. e Inés de Armas León,-,-)

Pizcos y parranda.

Virgilio y Miguel Quesada en el Huerto de Las Flores. 1908.


Esperanza Barroso y Dolores Rodríguez García. Las Nieves. Agaete
1920.

Antonio Rosario Martínez. Huerto de Las Flores, Agaete
Cipriana Martín Santana, Pilar Ramos Hdez., Encarnación García. Martín y Sofía Jiménez Martínez. Agaete, 1906
 Cirilo Armas Galvan.
Francisco Martín Ramos (hijo del Secretario del Aytº.) y -. Htº. de Las Flores, Agaete


 Dolores La Calvaria (costurera de la Casa Vieja) y su hijo Juan Ojeda. Agaete

 Dolores Rodríguez García y Antonio Rodríguez. Agaete




Lolita Rodríguez García y Esperanza Barroso. Las Nieves. Agaete (obsérvese, vivienda de dos pisos, actual restaurante "las nasas".

 Marina Martín Ramos (hija del Secretario). Huerto de Las Flores. Agaete
 Maestro D. José Sánchez y Sánchez
José Sánchez y Sánchez, en la huerta de la casa de los Armas.c. 1907.(Foto Fcº de Armas Merino) 
D. José Sánchez en la recibida al Obpoº. Pérez Muñóz, 1910.

Andrés Guerra Ramos, Francisco Medina Ramos y Abelardo Ramos Álvarez. Buenos Aires. Argentina(promotores del  Homenaje al maestro José Sánchez)

 Martín Saavedra Medina, (padre del político Jerónimo Saavedra) Andrés Rodríguez Gutiérrez, Santiago de Armas León. Htº. de Las Flores. Agaete

  
 1910, visita del obispo, frontis de la iglesia.


Sargento de Armas León, Miguel Quesada Quesada, Salustiano García., Fcº. de Armas Medina, Martín Saavedra Medina (padre de Jerónimo Saavedra). Htº. de Las Flores. Agaete



FAMILIA DE ARMAS EN EL HUERTO DE LAS FLORES.




 Ana y Pino Guerra Ramos. htº. de Las Flores.Agaete

 Antº de Armas Medina, Antº Saavedra Medina, Francisca (criada), Leonor y Santiago de Armas Medina.
Antº. de Armas Medina 

 Augusto Esparza, Miguel Quesada Quesada y Narciso Burell
 Cirilo de Armas Galván. Htº. de Las Flores.
Coronel Estanislao Gómez Landero y Daniel Hernández (tío de José y Manuel Hdez.) 
 D. Virgilio Quesada Quesada. Huerto de Las Flores. 1908

 Dolores de Armas Medina, huerto de las flores.
Dolores Jiménez Jiménez y Juana Jiménez Martínez. Htº. de Las Flores. Agaete, 1908. 
 Dolores Medina Ramos (c. 1910)

 Dolores Ramos Hernández, Nieves de Armas Medina y Dolores Jiménez Martínez. Agaete,1915.
 Dolores y Ana Ramos Hernández. Huerto de Las Flores. Agaete.
El coronel Estanislao Gómez Landero y una señora, huerto de las flores.




Francisco de Armas Medina. Huerto de Las Flores 
 Francisco de Armas Merino en el Htº de Las Flores.


Francisco de Armas Medina. Huerto de Las Flores 

 Francisco de Armas Medina. Huerto de Las Flores

Graciliano Ramos Medina y Sra. desconocida. Huerto de Las Flores (c. 1910). 


Inés de Armas León y Francisco de Armas Medina 
Inés de Armas León y su madre Francisca de León Angulo 
 Inés de Armas León
 Inés de Armas León, Pilar Ramos Hdez., Sofía Jiménez Martínez, Encarnación García.Huerto de Las Flores, Agaete. 1906
 Ines de Armas León.



 José Díaz Quintana, de Artenara, alcalde de Las Palmas. Huerto de Las Flores. Agaete (1910)
 José Rguez,Augusto Esparza ,Fcº de Armas Merino,Antº de Armas Medina,Inés de Armas León,Sofía Jmnez Mtnez,Pilar Ramos Hdez,Encarnación Gcía.1906
 Juan Hernández Ramos. Hto. de Las Flores, Agaete

 Leonor de Armas Medina en el Htº.
 Leonor Ramos de Armas y otras amigas. Hto. de Las Flores 1910.
 Leonor Ramos de Armas, esposa del poeta Tomás Morales.


 Martín Saavedra Medina, padre del político Don Jerónimo Saavedra. Huerto de Las Flores. Agaete (1910)

 Nieves y Dolores de Armas Medina

Francisco de Armas Merino y su nuera Pilar Díaz Garrido, con Manuel A. Díaz Ortega, Frco., José y Fernando de Armas Díaz. Verano, 1954, Los Berrazales.


 Pedro Rodríguez Ramos. Huerto de Las Flores. Agaete

 Pura Cabezas del Castillo. Los Arenales. Agaete (c.1905)
 Santiago de Armas de León. Htº. de Las Flores. 1910.
 Santiago de Armas de León. Htº. de Las Flores. 1910.