viernes, 18 de noviembre de 2016

LA HISTORIA DEL MUELLE VIEJO DE AGAETE.



Muelle viejo años treinta del pasado siglo.

Si bien ya en la antigüedad es posible que fuese visitado por comerciantes mallorquines,  genoveses o portugueses, la primera referencia significativa de la ensenada, rada o puerto de Agaete, nos lleva al verano del año 1481, cuando el gobernador Pedro de Vera ordena a una flota reconocer el lugar conocido por los aborígenes como Agaete, aunque en los escritos a los largo de los siglos figuran diferentes nombres; Gayete, Gayerte, Gaete, Agayte o Lagaete, en la actualidad volvió a recuperar su nombre original Agaete, y desembarcar en lo que hoy conocemos como puerto de las Nieves, para construir una fortaleza y abrir un segundo frente por la retaguardia a los canarios de Agaldar, que ofrecían seria resistencia a los conquistadores.

 Vista de una playa de la costa septentrional (norte) de la Gran Canaria, 1839 (Barker Webb, Phillip Berthelot, Sabin, Histoire naturelle des îles Canarie)

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La ensenada de las Nieves  tras finalizada la conquista, durante los siglos XVI y siguientes adquiere una notable importancia como lugar de embarque y comercio hacia Europa de la  incipiente producción de los ingenios azucareros, vino, cochinilla, y más tarde tomates, plátanos, y otras mercancías producidas en la comarca centro norte, hasta la construcción de las carreteras  a finales del siglo XIX.


Exportaciones durante el año 1865, por el Puerto de Agaete antes de la construcción del muelle. Teniendo en cuenta que la libra castellana equivale a 460 gr., destacan los más de 500.000 kg. de leña o los  10.000 kg de cochinilla (periodico el País).


Tabla resumen del tonelaje embarcado y exportado desde el Puerto de Las Nieves durante el año 1867, publicada en El País el 12 de mayo de 1868. El tonelaje total anual asciende a 20.075 quintales, algo más de 2.000 toneladas métricas; lo que en promedio equivale a unos 5.500 kg diarios, una cantidad considerable si tenemos en cuenta los medios de producción y transporte de la época.

En el año 1864, el ingeniero Juan León y Castillo, redacta el proyecto para la construcción de un pequeño muelle en Agaete, que facilite las operaciones de carga y descarga de mercancías y pasajeros.

Cuaderno de apuntes del proyecto de Muelle de Agaete, de puño y letra del ingeniero Juan León y Castillo, donde se observa las condiciones marinas de la bahía de las Nieves y el número de marineros en la población de Agaete del año 1864, 145 hombres.

El proyecto fue aprobado con fecha de 9 de noviembre de 1864, quedando archivado a la espera de financiación y su aprobación definitiva por el gobierno de la nación.
Tras muchas gestiones, una década después por orden de 13 de noviembre de 1874, del Ministerio de Fomento, se aprobó su construcción.
Por orden general de 18 de noviembre de 1874, el director General de obras públicas del Ministerio de Fomento, anuncia en el diario de avisos oficiales, la subasta pública para la adjudicación de la obra por 107.586 pesetas y 83 céntimos.
Diario de avisos oficiales, 19 de noviembre de 1874, comunicación de subasta pública, para la adjudicación de la obra del muelle del Puerto de  Agaete.

La subasta y adjudicación se celebra el día 18 de Enero de 1875, en Madrid, sede del ministerio de Fomento y en Santa Cruz de Tenerife ante el Gobernador de la provincia de Canarias.
La obra fue adjudicada y realizada por la familia “Armas”,  bajo la dirección del ingeniero jefe provincial de obras públicas y autor del proyecto, D. Juan de León y Castillo.
El ingeniero D. Juan de León y Castillo.

Las obras comienza el 12 de abril de 1875, con el replanteo general del proyecto, así lo cuenta León y Castillo en su diario de operaciones:
Diario de operaciones del ingeniero León y Castillo, donde relata las visitas y vicisitudes  de la construcción del muelle de Agaete, durante los años 1875, 1876 y 1877. (archivo provincial de Las Palmas)

"17 de abril de 1875; Muelle de Agaete, replanteo.
-Me encuentro en las Palmas  para ir a hacer el replanteo  de esta obra que se ha de ejecutar por una contrata.

18 de abril de 1875.
-Los vientos escasos alían una gran calma, no me dejan llegar a Agaete y desembarco por Guía, de donde marcho por tierra a Agaete.
-Replanteo el eje de la obra con arreglo a planos , perfiles y  fijo los puntos irreversiblemente uno sobre el horno de cal y otro sobre la baja contigua a la playa, que ha de cubrir la obra, dejo  establecida una regla graduada para la observación de la altura de la marea, quedando encargado de esta operación un marino perito."
Hornos de cal que se usaron en la construcción y ampliación del "muelle viejo", en la actualidad uno ya no existe y el otro en el interior del restaurante Dedo de Dios.

"19 y 20 de  abril de 1875.
-Estos dos días los dedico a la observación de las mareas, afín de fijar de donde arrancar los 260 metros,  obteniéndose la rasante que quedó fijada invariablemente.
-Recorrí todos los alrededores de la obra y las canteras próximas, para designar los materiales  que había  de emplear que son; cal, quemada en el horno contiguo, empleando caliza  y piedra para hormigón, proveniente de la cantera contigua y arena negra que se halla en la playa.
-La piedra se obtiene de una cantera cercana, (el propio Roque de Las Nieves y cercanías)."
Zona proxima al muelle, debajo del Roque, de donde se extrajo parte de la piedra  que se usó en la obra.

La utilización de la piedra del Roque de Las Nieves, la cuenta  el geólogo y catedrático de Historia Natural, Salvador Calderón en su libro, "Reseña de las  Rocas de las islas volcánicas, Gran Canaria",  en el que narra una expedición que realiza a la Villa de Agaete en el verano del año 1874, refiriéndose al Roque de Las Nieves o Antigafo, página 31:

"Esta peña es muy célebre en el país, por cuanto su especial situación da por resultado que se acanale el viento de tierra, dificultando la entrada de los buques en el puerto de Agaete, razón por la cual parece está acordada su demolición para la edificación de aquél."
Curiosa imagen, dibujo que realiza Salvador Calderón en su libro, del Roque de las Nieves en 1874, antes de la construcción del muelle. Posiblemente la imagen más antigua que existe de Agaete, ya que la fotografía paisajista no llega a la zona hasta la década de 1890. Como se puede observar en la comparativa, la imagen actual es muy diferente, debido en parte a la erosión tras casi ciento cincuenta años y su uso como cantera para el muelle viejo.
Ein seltsames Bild, dass Salvador Cardon gemacht hat: El Roque de Las Nieves 1874 vor den Bau der Mole. Höchstwahrscheinlich  die älteste Zeichnung die von Agaete existiert, denn bis 1890 kamen in diese Gegend keine Landschaftsfotografen vorbei. Beim Vergleich sieht heute der Berg ganz anders aus. Bestimmt kommt es zum Teil durch die Erosion in den vergangenen 150 Jahren, aber auch durch den Gebrauch als Steinbruch für den Bau der alten Mole.

Los días 12 y 13 de Agosto de 1875, según el diario de operaciones, León y Castillo visita la obra y pregunta al contratista de donde trae la piedra labrada de la “sillería” exterior, manifestando este, de Santa Cruz de Tenerife, aconsejándole traerla de la cantera  de Cardones, Arucas, por ser de mayor dureza, siempre que no supere el presupuesto acordado.
Detalle de la piedra de sillería, procedente de Santa Cruz y Cardones.

En su visita de 3 de junio de 1876,  anota en el diario que no tiene que amonestar al contratista, por la magnífica obra que está realizando, elogiando que quiere dotar a Agaete del mejor muelle posible, no importándole las posibles ganancias.
En su visita de 31 de diciembre de 1876, el contratista le comunica la destrucción de 18 metros ya construidos por los temporales, habiendo volcado el relleno y la sillería al interior de la bahía, por lo que habrá que dragarlo con el consiguiente sobrecoste, advirtiéndole León y Castillo que no hay más dinero y que  debe mejorar la escollera de abrigo para aguantar los temporales.


Aguantando temporales.

En la visita de 14 de julio de 1877, anota que ya se ha sacado la escollera que los temporales  habían destruido.

El muelle entre los últimos años del siglo XIX y primeros años del siglo XX, aproximadamente entre 1878 y 1902, foto de la FEDAC.

Se termina el dinero presupuestado y el muelle se queda en apenas 100 metros construidos, hasta la segunda escalinata o "planadas" como le llamamos la gente de Agaete. En diciembre de 1878, es recepcionado provisionalmente por el estado, siendo el coste final de la obra de 117.034,02 pesetas.
En abril de 1880, unas fuertes mareas causaron grande destrozos en el muelle, en febrero de 1.881, se realiza un proyecto de reparación por León y Castillo, con un coste de 18.157,90 pesetas, quedando las obras finalizadas y recibidas por el estado. En julio de 1.881, de acuerdo con la ley de puertos es cedido su gestión y cuidado al ayuntamiento de Agaete, declarándose de interés local.


Agaete en 1883, dibujo de Olivia Stone, de su libro "Tenerife y sus seis satélites".


Pasan los años con el muelle a medias y el 20 de julio de 1888, el Rey Alfonso XIII, que se encuentra de veraneo en San Sebastián, sanciona mediante Real Decreto,  previa a probación por las Cortes y siendo Ministro de Fomento Canalejas, la declaración del Puerto de las Nieves de Agaete, como de interés general de segundo orden.

Real decreto de declaración de interés general de segunda clase, el puerto de las Nieves de Agaete. (Gaceta de Madrid de 28 de julio de 1888).

El 17 de abril de 1902, el ministerio de fomento  aprueba una ampliación del muelle de Agaete, por un importe de 152.441 pesetas y 32 céntimos. La subasta se celebra en Madrid el 7 de junio de 1902.
Anuncio de la subasta publica de las obras de ampliación del Puerto de las Nieves de Agaete. (Gaceta de Madrid, de 2 de Mayo de 1902)

Las obras son adjudicadas a  la empresa  de la Sra. Viuda de Bosch.

La adjudicación en el diario "La Opinión" de Tenerife, de 16 de junio de 1902.

Las obras de  ampliación comienza de inmediato, se añaden unos 30 metros más a los ya construidos 25 años antes y se construye una nueva escalinata, ("planá"), la tercera.
Con esas obras de 1902 y 1903, se termina el muelle tal como lo conocemos hoy en día, con sus 130 metros actuales, muy lejos de los 260 metros  planeados originalmente por León y Castillo al comienzo de su construcción 1875 (En la primera fase del proyecto de 1864, estaba previsto la construcción de 83,70).


Imagen del espigón entre la segunda y tercera escaleras o planada, donde se observa la unión de la primera fase de León y Castillo y los Armas como contratista a la derecha, que a pesar de tener 25 años más de antigüedad, esta mejor realizada y conservada que la segunda de 1902, a la izquierda.




El muelle a finales del siglo XIX.


El muelle desde el roque, foto propia, año 1975.


Los poetas, Alonso Quesada, Saulo Toron, Tomás Morales y sus amigos, sentados en las escalinatas del muelle, años veinte del pasado siglo. (FEDAC)


Traducción al alemán, gentileza de Mura Graf.
Die Geschichte der alten Mole von Agaete.

Sicher war es möglich, dass diese Küste im Altertum von Händlern aus Mallorca, Genua und Portugal schon aufgesucht worden war, aber die erste und bedeutende Reverenz dieses Hafens von Agaete geht auf den Sommer des Jahres 1481 zurück. Da befahl der damalige Gouverneur Pedro Vera eine Flotte an der Stelle an zu laufen, die zu dieser Zeit als Gayerte, Agayte oder Lagaete bekannt war, Namen daraus das heutige Agaete entstanden ist. Um genau hier eine Festung zu errichten um so eine Front den Kanarier aus Galdar zu haben, die sich sehr gegen die Eroberer verteidigten.
Die Bucht von Las Nieves war  auch nach der Eroberung im 16. Jahrhundert sehr wichtig als Handels- und Landeplatz von und nach Europa. Mit dem Beginn von Produktionen von Zucker in den Zuckerfabriken ( Ingenio de azucar), den Weinanbau, die Koschenille und auch später mit dem Anbau von Tomaten und Bananen und viele anderen Handelswaren, die im Norden der Insel produziert wurden. Bevor dann Ende des 19. Jahrhundert eine Straße gebaut wurde.
Am 12. Mai 1868 wurde in der Tageszeitung El Pais eine Liste veröffentlicht mit der Anzahl der Tonnen die im Jahr 1867 vom Hafen von Las Nieves über Santa Cruz de Tenerife nach Europa verschifft worden sind.
TABLA:
Die Liste ist sehr lang, aber hier einige Produkte als Beispiel.: Koschenille, Kartoffeln, Käse, Obst, Mais, Weizen, Gerste, Kalksteine, Salz, Mandeln, Linsen, Bohnen, Holz vom Pino Baum, Brenn Holz und auch Ziegen und Schweine...
Man muss sich  vorstellen, dass dies alles vor dem Bau der Mole verladen wurde.
So allein z. B. 500.000kg Brennholz und 10.000 kg Koschenille im Jahr 1865.
TABLA:
Die zweite Liste zeigt alles an, was man im Jahr 1867 exportiert hat. Alles zusammen gezählt wurden täglich 5. 500 kg Waren verschifft. Wobei man nicht vergessen darf unter welchen Umständen zu dieser Zeit produziert und transportiert wurde.
1864 entwirft de Ingenieur Juan Castillo de Leon eine Zeichnung um ein kleine Mole in Agaete zu bauen. Es sollte das Be- und Entladen von Waren und Passagiere erleichtern.
Am 9. November 1864 wurde dieses Projekt offiziell bestätigt, archiviert und es wurde auf die Finanzierung und die endgültige Bestätigung seitens der spanischen Regierung gewartet.
Nach vielen Anstrengungen und 10 Jahre später wurde am 13. November 1874 vom Ministerium für Entwicklung die Konstruktion genehmigt.
Am 18. November 1874 verordnete der Generaldirektor des Ministerium für Entwicklung die Veröffentlichung in der offiziellen Ankündigung für eine öffentlichen Versteigerung ( finanzielle Angebote der Baufirmen). Das Bauvorhaben wurde mit 107.586 Peseten und 83 Centimos bestätigt.
Die Ausschreibung und die Bestätigung fand am 18.Januar 1875 in Madrid in der Zentrale des Ministers für Entwicklung
statt und auch in Santa Cruz de Tenerife vor den Gouverneur der Kanarischen Provinz.
Den Zuspruch zum Bau bekam die Familie “Armas” aber unter der Aufsicht des Chefingenieurs für öffentlichen Bau  der Provinz und der auch das Projekt entworfen hat, Don Juan de Leon y Castillo.

Am 12. April 1875 beginnt der Bau mit dem Hauptabstecken des Projekts, so im Arbeitstagebuch von Leon y Castillo zu leseen.

Auszüge aus diesem Tagebuch:
17. April 1875;  Mole von Agaete Abstecken.
Ich befinde mich in Las Palmas und muss die Baustelle von einer Baufirma Abstecken lassen.
18. April 1875
Eine grosse Windflaute lässt mich nicht bis nach Agaete kommen. Ich verlasse bei Guia das Schiff und laufe zu Fuss nach Agaete.
Dort stecke ich die Achse des Bauprojekts in Übereinstimmung der Plana und Profile ab und befestige die Fixpunkte.
Einen über den Kalkofen, einen Anderen auf dem Boden neben den Strand, der die Arbeit abdecken soll, dann bringe ich eine fiktive Linie an, um die Fluthöhe zu beobachten. Dies überlasse ich einem tüchtigen Seemann.
19. und 20. April 1875
Diese beiden Tage widme ich der Beobachtung der Flut um endlich genau zu wissen, wo ich mit den 260 Meter anfangen soll, um die Stelle zusammen mit den Fixpunkten zu erhalten.
Bin um die ganze Baustelle gelaufen zu den nächsten Steinbrüche, um genau das benötigte Baumaterial zu erkunden.  Es  wird gebrannter Kalk, dass im Kalkofen am Strand aus Kalkstein gebrannt werden soll und Steine um Beton zu machen gebraucht. Diese kann man in den nahen Steinbrüche finden und den schwarzen Sand vom Strand benutzen. Die Steine werden vom nahegelegenen Steinbruch, vom Roque de Las Nieves , geholt.

Das Steine vom Roque de Las Nieves benutzt wurden, berichtet der Geologe und Professor für Naturgeschichte Salvador Calderón in seinem Buch: Die Bewertung der Felsen der vulkanischen Insel, Gran Canaria, in dem er von einer Expedition, die in Agaete im Sommer 1874 gemacht worden ist, erzählt. Er berichtete vom Roque de Las Nieves( oder auch Antigafo genannt ) auf Seite 31: “ dieser Fels ist im ganzen Land berkannt, da sich besonders hier der Wind bündelt und Erde mitführt  und dadurch das Einlaufen der Schiffe im Hafen erschwert. Das scheint der Grund gewesen zu sein diesen Felsen nieder zu reissen und mit dem Gestein die Mole zu bauen.”

Am 12. Und 13. August 1875, so das Arbeitstagebuch, besucht Leon y Castillo wieder die Baustelle und fragt den Bauleiter von wo er denn die Steine herholt, die er für den Bau der Aussenwände der Mole  benutzt. Als er antwortet, dass er sie aus Santa Cruz de Tenerife holt,  riet er ihm sie lieber vom Steinbruch Cardones bei Arucas zu beziehen, denn die waren härter.  Aber nur dann, wenn er nicht darum den Kostenvoranschlag  überziehen muss.

   Bei seinem Besuch am 3. Juni 1876 schreibt er in seinem Arbeitstagebuch, dass es nicht nötig ist den Bauleiter zu ermahnen, dass er die beste Mole in Agaete bauen soll, ohne auf einen möglichen Gewinn zu achten.

Bei einem Besuch am 31.Dezenber 1876 muss ihm aber der  Bauleiter mitteilen, dass durch ein Unwetter 18 Meter der Mole mit der Füllung und den Aussenwände in die Bucht gespühlt worden sind und man dadurch mit mehr Kosten rechnen muss. Leon y Castillo warnt ihn, dass es kein Geld mehr gibt, und dass er die Ummantelung und Aufschüttung
besser bauen soll um  Unwetter zu überstehen.

Bei einem Besuch am 14. Juli 1877 notiert er, Dass die Aufschüttung wieder erneuert war, die das Unwetter zerstört hatte.

Das Geld des Kostenvoranschlags ist verbraucht und die Mole ist nur knapp 100 Meter lang. Sie geht nur zur bis zweiten Treppe, die “Planadas”, wie die Leute von Agaete sie nennen.

Die Jahre vergehen und die Mole ist halb fertig. Am 20, Juli 1888 ist der König Alfonso XIII. In den Sommerferien in San sebastian. Er sanktioniert durch einen Königlichen Erlass, nach dem der Hof es gewährt hat und weil der Minister für Entwicklung Canalejas war, den Hafen von Las Nieves von Agaete als Generalinteresse zweiter Ordnung.

Am 17.April 1902 bestätigt der Minister für Entwicklung die Verlängerung der Mole von Agaete für die Summe von 152.441 Peseten und 32 centimos. Die Bauausschreibung findet am 7.Juni 1902 in Madrid statt. Den Zuschlag bekommt die Firma Sra. Viuda ( Wittwe ) de Bosch.

Sofort wird mit  dem  Bau der Verlängerung angefangen. Man baut noch 30 Meter länger als die vor 25 Jahren gebaute und man baut die dritte Treppe. Von 1902 bis 1903 wird die Mole, so wie wir sie heute kennen, fertig gestellt. Weit von den 260 Meter, die Leo y Castillo am Anfang entworfen hat enfernt.


domingo, 13 de noviembre de 2016

EL CUENTO DE FUTBOL

      No es una historia de Agaete, pero si una historia de uno de Agaete que ademas es mi amigo, Tomás Armas Armas (Tomaso), un apasionado del deporte en general y del fútbol en particular.           
"El cuento de fútbol."
Por
Tomás Armas.


Erase una vez un personaje llamado Fútbol que quiso dedicar un cuento a los niños. Había nacido en las Islas Británicas allá por el año 1848. Inicialmente lo definieron como  un juego entre dos equipos de once jugadores cada uno, cuya finalidad era hacer entrar un balón por una portería.
 Desde entonces tuvo un crecimiento constante, hasta llegar a convertirse en el personaje más popular del mundo con unos 270 millones de personas involucradas.
Pero, en la actualidad, Fútbol se encuentra muy triste por muchas circunstancias extrañas que están sucediendo a su alrededor.
“Mi primera queja”, alega Fútbol, “es que en esa gran cantidad de practicantes, hay que incluir a muchos niños que viven en los llamados países pobres y que no tienen campos donde jugar, ni equipajes que vestir, ni botas que calzar, ni siquiera balón con el que marcar goles. En otros lugares del planeta se gastan cantidades astronómicas en fichar jugadores, en contratar entrenadores, en pagar derechos a las televisiones que luego  cobran a los aficionados para poder ver los partidos; las entradas para  acudir a los campos son muy caras”.
Fútbol en África, más imaginación que medios.

Otra razón es el hecho de que, a pesar de que nació para que los equipos marcaran goles en la portería contraria, la mayoría de ellos están jugando para que no se los metan en la suya. Y Fútbol, muy sorprendido, alega: “en mis inicios, los equipos jugaban con muchos delanteros, se marcaban muchos goles y se daba mucho espectáculo. Pero ahora, al estar todos demasiado pendientes de los resultados, los equipos alinean cada vez más defensas, los aficionados se aburren en los campos de juego, no disfrutan, y lógicamente, acuden cada vez menos a los partidos”.


Fútbol se hizo muy amigo de los niños porque veía que cada vez eran más los que jugaban con él. Pero, un día, charlando con ellos, comprobó que, a pesar de que muchos estaban contentos con los partidos jugados, con las jugadas realizadas o con los goles marcados, algunos otros se mostraban tristes porque lo pasaban mal. Uno alegaba “yo algunas veces juego muy poco tiempo. No se por qué, pero voy siempre a entrenar, estoy toda la semana ilusionado pensando en el día del partido; pero cuando llega, juego mucho menos que mis compañeros”. Otro decía “pues mi entrenador a veces me grita y se enfada conmigo porque no me salen las cosas bien, a pesar de que siempre intento hacerlo lo mejor posible”. A lo que otro respondía “mi entrenador se pasa todo el rato protestándole a los árbitros y a veces, el colegiado le pide por favor que no lo haga y le dice que no es un buen ejemplo para nosotros”. “A mí lo que no me gusta”, le contestó un compañero, “es que mi padre también le protesta a los árbitros, incluso a veces lo hace mi madre. También se han puesto a discutir con los padres de los jugadores del equipo contrario y, claro, me da vergüenza cuando estoy jugando y los escucho”. Una niña, porque Fútbol ha comprobado que cada vez son más las niñas que también juegan, dice “cuando estoy en el campo, me confundo mucho porque mis padres se dedican a darme órdenes, a decirme lo que tengo que hacer, y, a veces, no se a quién hacer caso, si a mi entrenador o a mis padres”.


Fútbol les cuenta a los niños que, en sus inicios, el Árbitro era una figura muy respetada y nadie le protestaba. “Todos los aficionados estaban pendientes del juego, de los goles que se marcaban y nadie reparaba en la actuación del colegiado, pues era una parte más del encuentro y siempre pasaba desapercibido. Esta es una de las razones que me genera más tristeza, ya que a medida que ha ido transcurriendo el tiempo, los jugadores, los entrenadores, los aficionados, incluso últimamente, los medios de comunicación, están demasiado pendientes de la actuación arbitral. ¡ Pero si todos se equivocan ¡ Los jugadores, a pesar de intentar hacerlo siempre lo mejor posible. Los entrenadores, incluso cuando creen emplear la táctica más adecuada o realizar el cambio más acertado. Los árbitros, que siempre salen al terreno de juego con la consigna de ser los más ecuánimes y justos posible. Incluso los medios de comunicación, en sus retransmisiones, en sus crónicas. Después de ver la repetición, dicen  o escriben que fue o no penalti, que se produjo o no fuera de juego. Pero tienen que convencerse de que, al final, va a ser únicamente lo que pite el colegiado. Se llegará a la conclusión de que todos, jugadores, entrenadores y árbitros, son humanos y, por muchos avances que se produzcan a todos los niveles, van a seguir cometiendo errores que posteriormente tratarán de corregir o subsanar”.

El arbitro debe ser una figura muy respetada, como antaño.

A Fútbol le está costando mucho entender lo que está sucediendo últimamente en los terrenos de juego. “Compruebo cómo en algunos encuentros las aficiones de algunos equipos terminan peleándose o agrediendo a jugadores propios o contrarios; cómo algunos entrenadores realizan declaraciones inapropiadas, se plantean objetivos utópicos o llevan a cabo acciones que no se entienden; cómo algunos jugadores discuten y se enzarzan entre sí en el transcurso de los partidos o simulan lesiones  con el propósito de que el árbitro expulse al contrario o cómo se pide cada vez con más insistencia que sea mostrada una tarjeta al jugador del otro equipo”. Y Fútbol comenta con sus amigos “ ¿ pero qué está sucediendo últimamente ? Si lo mío se trata sólo de un juego, de un deporte en el que se gana, se empata o se pierde. Tenemos que mentalizarnos de  que existirán equipos que serán superiores a otros, de que saldrán las cosas unas veces mejor y otras peor, de que se tendrá más o menos suerte. Y al final, hay que alegrarse con la victoria y resignarse con la derrota; felicitar al ganador, animar al perdedor y salir todos del campo como auténticos compañeros”.


Los niños se despidieron de Fútbol y se mostraron muy preocupados, pues llegaron a la conclusión de que lo habían encontrado muy triste y abatido. Se preguntaron “¿ qué podemos hacer para que  Fútbol vuelva a ser feliz ?”. Después de mucho hablar y debatir, dijeron “ya tenemos la solución. Vamos a escribir unos principios y a prometer que a partir de ahora los vamos a cumplir. Tenemos que transmitírselos a todos nuestros amigos para que los pasen a los demás amigos y lleguen a todos los campos, a todos los terrenos de juego, a todos los estadios. Y tenemos que hacérselos llegar también a los entrenadores, a los árbitros, a los padres, a los directivos, a los aficionados, en definitiva, a los 270 millones de personas que están involucrados con nuestro amigo Fútbol. En honor a él, los llamaremos  los Principios de Fútbol y serán los siguientes”:


1º Todos los niños y niñas amigos de Fútbol prometen que van a jugar con el único objetivo de disfrutar y de ser felices. Que van a trabajar en equipo con seriedad, con responsabilidad, con sacrificio. Que van a ser respetuosos con los compañeros, con los entrenadores, con los contrarios, con los árbitros, con los directivos, con los aficionados. Que van a ser abanderados del juego limpio. Que van a aceptar con la misma deportividad tanto las victorias como las derrotas.
2º Todos los entrenadores de los niños amigos de Fútbol prometen que van a hacer lo posible para que todos los niños disfruten y sean felices y para que ellos lo hagan y lo sean también. Que van a entrenar y a educar de la mejor manera que han aprendido a través de  los conocimientos adquiridos y a base de inculcarles los valores fundamentales que demanda la sociedad en la que vivimos. Que van a procurar que todos jueguen la misma cantidad de minutos. Que van a ser respetuosos con los niños que entrenan, con los contrarios, con los árbitros, con los padres y con los aficionados.


3º Todos los árbitros de los niños amigos de Fútbol prometen que van a hacer lo posible para que todos los niños disfruten y sean felices y para que ellos lo hagan y lo sean también. Que van a tratar de ser lo más ecuánimes y justos posible. Que van a intentar que los niños adquieran conocimientos sobre el reglamento. Que van a ser respetuosos con los jugadores, con los entrenadores y con los aficionados.

4º Todos los padres de los niños amigos de Fútbol prometen que van a hacer lo posible para que sus hijos disfruten y sean felices y para que ellos lo hagan y lo sean también. Que van a animar a los niños en los entrenamientos y partidos sin darles ningún tipo de consignas. Que van a ser respetuosos con los niños, con los entrenadores, con los árbitros, con los contrarios, con los padres de los jugadores y con los aficionados.


5º Todos los directivos de los niños amigos de Fútbol prometen que van a hacer lo posible para que los niños disfruten y sean felices y para que ellos lo hagan y lo sean también. Que van a tomar las decisiones que entienden que van a ser las mejores para los intereses de su club. Que van a ser respetuosos con los niños, con los entrenadores, con los árbitros, con los contrarios, con los directivos de otros equipos, con los padres de los jugadores y con los aficionados.

6º Todos los aficionados de Fútbol prometen que van a hacer lo posible para que los niños disfruten y sean felices y para que ellos lo hagan y lo sean también. Que van a ser respetuosos con los niños, con los entrenadores, con los árbitros, con los contrarios y con el resto de  aficionados.


Al día siguiente, los niños se reunieron con Fútbol y le comunicaron lo que habían acordado. Cada uno iba leyendo un principio y  Fútbol se  iba transformando  de la tristeza a la alegría. Les hizo saber que estaba encantado con la iniciativa que habían tomado, pero los alertó de que tenían que ser constantes, perseverantes, firmes, insistentes, porque lo que habían acordado no se podía conseguir en un día, ni en un mes. Se necesitaba mucho, mucho tiempo. Los invitó a inventarse un gesto que sirviera  para que todos los niños se transmitieran entre sí respeto y deportividad  y, después de darle muchas vueltas, acordaron entre todos, incluido el propio Fútbol, que sería “chocarse con una mano en posición horizontal la palma ( respeto ) y el puño        ( deportividad )”. Para hacer más hincapié en el gesto, se inventaron una palabra y lo  llamaron “respetividad”.
                                    
Y les  recalcó una cosa que para él había sido fundamental desde el día en que el primer niño se hizo su amigo: disfrutar y ser feliz.

Fútbol terminó diciendo “ Y colorín, colorado, este cuento…”. Los niños le interrumpieron “¿ Se ha acabado ? ”. Y les respondió “…no se acabará mientras haya un solo niño que disfrute y sea feliz jugando a Fútbol”.


domingo, 6 de noviembre de 2016

LAS AGUAS TERMALES DE SAN PEDRO, EN EL VALLE DE AGAETE.



"En medio de este Valle, donde Dios ha derramado abundantemente sus dones, tiene nacimiento a una altura un poco mayor que otros arroyos que fertilizan estos hermosos campos, un rico caudal de aguas termales, en las que gracias al incansable celo y patriotismo de nuestro amigo Don Antonio de Armas y Jimenez, se han descubierto propiedades medicinales harto apreciables, según los datos que tenemos a la vista.

En efecto; el señor de Armas, que no perdona medio ni sacrificio para cuanto tienda al bienestar y fomento de la población que le vio nacer, mandó hace ya algunos años, practicar un análisis de las referidas aguas, siendo el resultado bastante satisfactorio. De él resulta que tienen las aguas una composición química análoga a las renombradas del barranco de Azuaje (jurisdicción de Firgas) y por consiguiente, aplicación igual para la curación de enfermedades venéreas, principalmente en sus  afecciones externas, enfermedades de la piel y algunas otras que no podemos precisar por ser ajenos a la profesión. Lo que sí podemos verídicamente asegurar es que hemos visto curas rápidas y eficaces en varias personas. Los vecinos de este valle, desde que se hizo el primer análisis, se las vienen propinando de por sí, en bebidas y en baños, para atacar ciertas enfermedades, obteniendo siempre buen resultado. 

Tanto el Ayuntamiento como el señor de Armas están dispuestos, en beneficio de la humanidad doliente, a hacer, desde la próxima temporada balnearia, en caso de que las aguas tomen nombre y concurran enfermos a buscar su salud en ellas, todos los trabajos que el estado actual de la ciencia médica exija.

Demás está decir, después de la reseña arriba hecha, que los bañistas encontrarían aquí todas las cosas necesarias y gratas a la, vida: abundantes y cristalinos arroyos, clima y temperatura agradables, muchas y exquisitas frutas, variados paisajes y pintorescas vistas; y sobre todo, gente de buen trato y de costumbres intachables.

Si a las circunstancias que hemos transcrito, añadimos que dentro de poco será un hecho la terminación de la carretera que pondrá al pueblo en comunicación con Las Palmas, tratando además el Ayuntamiento, con ayuda del vecindario, de hacer transitable, aun para carruajes, el camino que desde la villa conduce al nacimiento de las aguas, y dadas las notables propiedades de éstas, no se nos tachará de muy exagerados si auguramos para Agaete un lisonjero
porvenir".

JOSÉ SÁNCHEZ y SÁNCHEZ. 
23 de Abril de 1882, Revista Canarias nº 82.

Aunque eran conocidas desde  mucho antes, es esta la primera referencia que he encontrado del uso público y explotación de las aguas termales del Valle de Agaete. 
Cuenta la tradición oral que al parecer los Armas, propietarios del terreno donde nace el manantial, mandaron un trabajador a limpiarlo de lodos, el trabajador tenía una rara enfermedad en la piel de sus brazos  y mejoró notablemente tras estar en contacto con aquellos lodos ferruginosos. La noticia corrió como la pólvora por la Villa y  se convirtió en un peregrinaje la visita al manantial de enfermos de la zona. 
En ese mismo año 1882, se construye junto al manantial, situado en el barranquillo de montaña Gorda, el primer rudimentario balneario.



Primer balneario, principios del siglo XX. las tres tinas.








Los restos del  antiguo balneario en la actualidad.

Es arrendada su explotación a un pequeño comerciante de San Pedro, llamado Juan Suárez García, que se traslada junto con su familia al lugar, habilitando unas cuevas de la zona como vivienda.
Juan Suárez amplía las primeras tres tinas de baños con otras instalaciones para el uso de los primeros enfermos y "turistas de salud" que comienzan a llegar.


Casa cueva, vivienda de la familia de Juan Suárez.

La escritora inglesa Olivia Stone, en su libro de viajes, "Tenerife y sus seis satélites" de 1.887, al referirse a su visita a Agaete en 1885, narra como una de las diez razones para visitar la Villa, "sus aguas minerales muy curativas".
Por su parte, el escritor inglés Alfred Samler Brown, en su "guía turística" de 1898, cita que Agaete es famoso por sus aguas; "por ello puede llegar a ser el lugar más importante de Gran Canaria para turismo de salud."


A finales del siglo XIX, con la finalización de la carretera a Las Palmas, el auge del tráfico de cabotaje con la isla de Tenerife y otras localidades, comienza a llegar los primeros turistas de salud, que tienen que hacer el recorrido entre el pueblo y el balneario en animales, más tarde los Manrique hacen llegar la carretera hasta las Longueras y el camino para carruajes hasta las Casas del Camino, el trayecto en bestias se acorta.



Camino del balneario años treinta, foto FEDAC.

Ya a principios del siglo XX, son afamadas las aguas minero medicinales y ferruginosas del manantial de "los Berrazales", que emanan a una temperatura agradable de 23 grados. 
En la temporada de baños, una media de cuarenta personas permanecen diariamente por aquellos riscales para beber el agua o tomar baños, unos como puro placer y otros enfermos en busca de cura, son muchas las crónicas que hablan de curaciones casi milagrosas. 
Los baños no dejaban de ser un peligro por la emanación de fuertes gases sulfurosos, que ocasionaron algún que otra asfixia, como la de la esposa de D. Antonio Pina, por esta causa los cuartillos donde se encontraban las tinas, carecían de techo.

En el mes de septiembre de 1912, ocurren una serie de desprendimientos  que culminan a las once de la mañana del día cinco, con la caída de grandes piedras que causan enormes daños materiales a las precarias instalaciones y lesiones a numerosos bañista, siendo el de mayor gravedad una persona de Tirajana, al que le sorprendió los desprendimiento dentro de la tina. Se encontraban en la zona unas cuarenta personas que corrieron despavoridas valle abajo, teniendo que ser asistida hasta la propia esposa de Juan Suárez, María García, de un síncope, según la prensa de la época.
Los desprendimientos de rocas y tierras en el balneario, en la prensa del año 1912.

El suceso supuso un mazazo para la incipiente industria de la salud que empezaba a amanecer en Agaete, se dio por terminada la temporada de baños de aquel año de 1912.
Había que buscar una alternativa a aquel peligroso lugar y por aquellos años se empieza a construirse el primer hotel, denominado "la Salud", propiedad de D. Antonio Abad Ramos Medina. El hotel se inaugura en 1923, más tarde es alquilado por los Suárez, una edificación que se encontraba más abajo del manantial, pero relativamente cerca, es la actual "casa Esperanza" o "San Pablo", propiedad en la actualidad de la iglesia, que los Suárez ampliaron con la construcción de once habitaciones en las proximidades. 
Hotel la salud, primeras décadas del siglo XX.

En 1928, ya son más de dos mil personas los usuarios de las aguas del manantial en la temporada de baños, de Mayo a Octubre.
En plena temporada de baños de 1928, en el mes de junio, el director de Sanidad gira visita de inspección al balneario, denunciando graves deficiencias en algunos servicios, ordenando el gobernador civil de la provincia su cierre hasta subsanar las deficiencias, a su vez se observan deficiencias en balneario de Azuaje que también es cerrado.
El cierre en la prensa nacional, ABC de 30 de junio de 1928.



Publicidad en la prensa del hotel "La Salud" en 1923, 



Publicidad del nuevo hotel en la prensa de la época, 1931, ya arrendado por los "hijos de Juan Suárez".

En los años veinte del pasado siglo, durante la dictadura de Primo de Rivera, se produce un litigio por el control de la propiedad y explotación del manantial entre diversos propietarios que reclaman la utilidad pública de las aguas al gobierno de la nación, que culminó con la resolución de 12 Enero de 1929, (Gaceta de Madrid nº 15, de 1929) del ministro de la Gobernación Martínez Anido.
La propuesta de utilidad pública del manantial, la inician dos propietarios de las aguas del estanque de la Solana, provenientes del naciente minero medicinal, D. Juan Rosario y Martínez y D. Juán Gil Rodríguez, que tienen varios días de agua del citado estanque, con intención de su explotación.
La poderosa e influyente familia de Armas, maniobra y solicita a su vez la explotación del manantial, presentando el proyecto de un moderno balneario a construir en la zona, alegando ser los propietarios de los terrenos donde nacen las aguas y por tantos únicos con derechos sobre las mismas.
La resolución da la razón, en cuanto a únicos propietarios para su explotación a; D. Francisco Bethencourt y Armas, Dña. Leonor Ramos de Armas (viuda del poeta Tomás Morales) y D. Francisco de Armas Merino, propietarios de los terrenos donde nace las aguas y autorizan construir un nuevo balneario, según proyecto del arquitecto Sr. Massanet,  las declara de utilidad pública, dándole dos años de plazo para la construcción del nuevo balneario.
Resolución de 1929, en que se declara de utilidad pública las aguas de los Berrazales y se autoriza su explotación legal a la familia de Armas.


En 1931, los Armas inaugura el nuevo balneario que dispone de 14 tinas individuales para baños. Los Suárez a su vez en vista del negocio venidero comienza a construir el actual hotel (o lo que queda de él) "Princesa Guayarmina", mediante una escalinata lo comunican con el cercano balneario de los "Armas". Ambos negocios son complementarios, creándose muchos puestos de trabajo en la localidad.
El balneario recién construido, (FEDAC)

Interior del balneario en su apogeo. 

En 1933, los Suárez abandonan el arrendamiento del Hotel "La Salud" y se dedican de lleno a la explotación del nuevo hotel de su propiedad, "Guayarmina".
En 1934, el hotel y los baños tienen 45 empleados, además de unas doce familias que viven de él, en total unas  sesenta familias se ganan la vida gracias al hotel.


Publicidad Hotel Guayarmina, año 1934.

Después de la Guerra Civil la carretera ya llega al balneario y al Hotel, comenzando la época dorada del turismo de salud en los Berrazales, que dura hasta finales de los años sesenta del pasado siglo.
El 24 de abril de 1941, el Estado Mayor del Ejército, ante la posibilidad de entrada de España en la II Guerra Mundial al lado de Alemania e Italia y la previsible invasión de las islas por Gran Bretaña, mediante la Orden General nº 1, de abril de 1941, ordenan el despliegue de fuerzas y fortificación por toda las isla, previniendo que el balneario y el hotel  "Guayarmina" de Agaete, serían convertidos en hospitales de campaña y centro de evacuación de heridos  y damnificados, afortunadamente no se entró en la contienda.



Balneario, Hotel Guayarmina y Hotel la salud.


En los años cincuenta del pasado siglo, uno de los propietarios del balneario, D. Santiago de Armas Medina, ya vende alegalmente miles de botellas de aguas minero medicinales anuales y solicita su legalización a la Dirección General de Minas.
Mediante resolución de 10 de Noviembre de 1955, le es concedida la legalización de la industria embotelladora de las aguas minero medicinales del manantial de los Berrazales, con capacidad para embotellar 500.000 botellas anuales.


Resolución de 1955, legalización de la embotelladora de aguas, "Los Berrazales", BOE nº 339, de 1955.



Usuarios del balneario años treinta-cuarenta, (FEDAC)

Como toda la isla, el manantial fue exprimido más de la cuenta y llegó a su agotamiento, la poca agua que quedaba se dedicaba al más lucrativo negocio de embotellado, el bonito y  pintoresco balneario, terminó por convertirse en una embotelladora de agua, que estuvo en funcionamiento hasta mediados de los años noventa del pasado siglo que echó el cierre  definitivamente.
El declive y cierre del balneario arrastró al Hotel Guayarmina, que atrancas y barrancas sobrevivió, con esporádicos arrendamientos, cierres y aperturas en explotación en plan familiar, hasta su cierre definitivo  en el 2006.

Estado actual del balneario.


Antigua chapa de cierre de las botellas de agua.



Antigua botella de agua de los Berrazales, Agaete.

Propaganda hotel Guayarmina años sesenta.


Análisis químico de las aguas, 1935.

Hotel La Salud, años veinte del siglo XX.