miércoles, 2 de agosto de 2017

EL AGAETE Y SU GENTE, AÑOS VEINTE Y TREINTA DEL SIGLO XX.

Galería de fotos  propiedad de  D. Agustín Álamo Antunez, cedidas a Tomás Armas para su difusión y disfrute del pueblo de Agaete y de todos en general. Corresponden  la mayoría a los años veinte y treinta del siglo XX. Nuestros antepasados, nuestras fiestas y nuestro pueblo.

En centro de la fotografía, el que fuera médico titular de la villa durante muchos años, D. Víctor Mendiola.




La plaza 1943.




Hotel la Salud, los Berrazales.








 Hotel la Salud, actual casa la Esperanza 1926.



Fiesta de la "Enramada de la plaza de la Constitución", años veinte del pasado siglo.


Fiestas de las Nieves años veinte del siglo XX. Plaza de Tomás Morales.



Los niños de la escuela con sus maestros en la puerta de la iglesia.





El corazón de Jesús entrando en Las Nieves.






El el Hotel la Salud, los Berrazales, a la derecha "Pepito Armas", alcalde en varias ocasiones de la villa.






El la zona del "bosque", camino de Guayedra, los maestros con los niños de excursión.

 Carretera de Las Nieves.











 Farallón del barranco La Palma, los niños de excursión con sus maestros 1932, observese  el antiguo camino a la Aldea, "Ruta del cartero".






En el patio de la escuela, trasera de la casa de los "Armas", actual parte moderna del ayuntamiento.



A la derecha el maestro D. Miguel Pérez García, alcalde accidental de Agaete en julio de 1936, condenado a muerto por los golpistas, conmutada por cadena perpetua.

Farallón barranco La Palma.
 Cazando "guirres" en los altos de Guayedra.

 "Mocan" en los altos de Guayedra 1934.


Tamadaba años treinta del siglo XX.






A la derecha el joven Benjamín Armas Álamo, estudiante de medicina, destacado dirigente falangista, Teniente alcalde en los primeros años de la guerra civil.



Carnavales años treinta en el casino.


Excursiones de los niños de la escuela. 












martes, 25 de julio de 2017

EVOLUCIÓN DE LAS FIESTAS DE LAS NIEVES DESDE MEDIADOS DEL SIGLO XIX.

Finales del siglo XIX, principios del XX, llegada de la virgen al pueblo. (museo de la Rama)

Es a mediados del siglo XIX cuando empezamos a tener  datos de cómo eran nuestras fiestas en aquel entonces. En 1863, las fiestas tenían lugar entre los días 4 y 6 de agosto, siendo la "bajada de la Rama" el 4 de agosto, la procesión  y subida de la virgen el día 5 y la vuelta a la ermita al día siguiente 6 de agosto, en aquellos años la virgen a penas permanecía en el pueblo 24 horas.
En 1895, ya aparece la retreta "organizada por los marineros", la bajada de la Rama a las 9 de la mañana, acompañada de música y gigantones.
En 1897, la retreta tiene lugar el día 3 por la noche, el día 4, a las 8 de la mañana, la "bajada de la Rama" , "que será depositada en la ermita para su adorno." "Se adornaran las calles del recorrido posesional con arcos y ramajes" .
1902

En 1901, las fiestas se celebran entre el día 3 y 7 de Agosto, la prensa de la época ya las califica como las mejores fiestas de la isla, destacando sus desfiles de carrozas alegóricas.
En 1902, se introducen en la retreta doce "cabezones", que representan a las razas humanas y los pueblos según la prensa de la época. Estos papagüevos relativos a las razas; el negro, la negra, el chino y la japonesa, son los únicos que, renovándose, han pervivido hasta nuestros días. 



En 1903, lo que hoy tiene lugar el día 25 de julio, la subida de la bandera, se realizaba el día 3 de agosto, se anunciaban "a las doce del mediodía, entre repique de campanas, voladores y salvas de ordenanzas, enarbolándose  el pabellón nacional en edificios públicos y buques surtos en la bahía".
La noche del 3 de agosto tenía lugar una gran retreta con "gigantones y cabezones" (papahuevos), que servía de despedida a los romeros, mayoritariamente marineros, que iban a buscar la rama a Tamadaba.
A las seis de la maña del día 4 de agosto tenía lugar la diana, acompañada de salvas y voladores, con el único objetivo de despertar al pueblo, según la tradición no se bailaba.
La llegada de la los romeros y el comienzo de la bajada de la Rama tenía lugar a las 8,30 horas de la mañana. Acompañaba a la bajada de la Rama "diez gigantones que representan a las razas humanas". A las doce del medio día una serie de carrozas representando a buques y alegorías marineras recorrían las calles del pueblo.

El día 5 amanecía con diana y salvas a las seis de la mañana, subiendo la virgen al pueblo tras la misa en la ermita. A las dos de la tarde tras la llegada de la virgen, una serie de carrozas acompañadas de la banda de música recorría las calles del pueblo. Los bailes tenían que esperar que la virgen bajara, por lo que hasta el día 7 y 9 no tenían lugar, se celebraban en el casino y en los salones del antiguo ayuntamiento.

En 1904, ya la virgen permanece hasta el 17 de agosto en la parroquia de la Concepción, acompañan las procesiones  fuerzas y banda de música del regimiento "Valencia 23", acantonado en el pueblo por motivos de la guerra ruso-japonesa, que tenía previsiones de extenderse a guerra mundial.
En 1910, la retreta continua siendo la noche del día 3 y la bajada de la rama a las 9 de la mañana del día 4, por la tarde paseo y música en la plaza, acompañado de la quema de varias piezas pirotécnicas.
Las fiestas se complementan con carreras de caballos, de embarcaciones y de bicicletas.
1913, ameniza las fiestas la banda de música del casino "La luz".

En 1914, la retreta  pasa del día 3 a la noche del día 4 de agosto a las 21 horas, empiezan las verbenas en la remodelada plaza y los bailes de etiqueta en el casino "la Luz".
En 1917, preside las fiestas el ilustre maestro D. José Sánchez y Sánchez.
En 1936,1937 y 1938, por motivos de la guerra civil el pueblo no está para fiestas, solo hay actos religiosos.
En 1939, vuelven los actos cívicos, la bajada de la Rama tiene como protagonistas a los excombatientes que regresaban a la villa tras finalizar la contienda civil, que suben a Tamadaba y ofrendan la rama a la virgen en agradecimiento por volver sanos y salvos de la guerra.
En 1940, la bajada de la rama comienza a las 10 de la mañana y la retreta a las 10,30 de la noche, la procesión es acompañada por marineros uniformados y soldados del batallón militar destacado en el pueblo con  motivo de la segunda guerra mundial. El día 6 la virgen procesiona por el barrio de San Sebastián.
Llegando al puente 1942.

En 1943, las fiestas siguen comenzando y anunciándose el día 3 de Agosto, empiezan a parecerse a las actuales en sus horarios, la diana al amanecer, la Rama a las 10 y la retreta a las 22 horas, si bien la retreta de ese año es una "monumental cabalgata, acompañada de jóvenes ataviadas con vestidos de magos, moros y trajes típicos, gigantes y cabezudos, varias carrozas, ranchos, faroles y bengalas y tres bandas de música, antorchas de la Falange local que llegaron al Puerto de las Nieves, donde se organizará el paseo con música y fuegos artificiales de gran gusto y novedad", se introduce la "monumental traca" de recibimiento a la virgen.

Ese año de 1943, el día 5 se realiza una procesión nocturna a las 12 de la noche, paseando a la virgen por las calles del pueblo. La plaza está adornada a la "veneciana". El día 6 "concierto de las bandas de música de Agaete, el frente de juventudes de Las Palmas y del batallón aquí destacado con tómbolas,  molinillos, carajácas, ron de la Aldea, refrescos, frutas frescas y churros."
1946, la virgen está fuera del pueblo accidentalmente, se encuentra el día 4 de agosto en el santuario de San Antonio de Las Palmas, desde donde parte en dirección a Santa María de Guía, a las 12 horas es recibida en esta población por los alcaldes y párrocos de la comarca, comenzando una procesión en dirección a la parroquia de la Concepción donde llega al medio día, acompañada por centenares de fieles de  Galdar y Guía. La bajada de la rama comienza este año a las once de la mañana. La romería tiene lugar ese años a las diez de la noche hasta la ermita. El día 5 se procede a la bendición del nuevo trono y retablo.

En 1948, el alcalde D. José Armas Galván (Pepito Armas), encargó seis "papahuevos" que se pagaron el día 19 de junio de 1948, por un total de 300 pesetas, estos papahuevos representaban a Don Quijote, Sancho Panza, un diablo, un negro, un chino y una china, a partir de esos años y hasta la década de los ochentas, es el insigne escultor de la villa D. José de Armas Medina quien comienza a realizar papahuevos que representan a personajes populares del pueblo y que dan seña de identidad a nuestra rama, a él se deben; el Pupulo, la Pelica, el Paletú, el Manué Carila, Vicentillo, Megui,...., continuando hoy en día con esa tradición de forma muy acertada Rosendo Martín García.
D. José realizando el papahuevos de Megui.

En los años cincuenta y sesenta del pasado siglo, la fiestas se van pareciendo a las actuales, se instaura el 25 de julio como día de subida de la bandera, la rama comienza a las 10,30, hay diana los días 4, 5, 6, la retreta es a las 22,30 horas.

En 1982, a las 22,00 horas del día 16, víspera del la bajada de la virgen a su ermita, se introduce en las fiestas "la retreta marinera" y en 1984, los fuegos acuáticos.
"Telo", bajo su mandato de concejal de fiestas en 1984, introdujo la "retreta marinera" la víspera del día 17 de agosto.

En 1989, la rama coge su horario actual de las 10 de la mañana y la retreta a las 22,30 horas.
En 1991, la retreta comienza a las 22,00,  es en esos años cuando las fiestas se potencian y adquieren las dimensiones actuales , empezando los actos programados el día 20 de julio y finalizando el 28 de septiembre.

Para nosotros los agaetenses, nuestras fiestas a pesar de su evolución histórica siguen teniendo un aire místico, religioso, ancestral y sencillez. Así es Agaete, sus gentes y su bajada de la Rama en honor a la Virgen de las Nieves, que no nos la estropeen convirtiéndola en un botellón o un desmadre más.








Visita del obispo Urquinaona  a finales del siglo XIX.

Bibliografía consultada:
La prensa de la época a través del portal JABLE de la ULPGC.
Agaetespacioweb; http://www.agaetespacioweb.com/fiestas_web.htm

martes, 4 de julio de 2017

EL AGAETE DE LOS TOMATEROS Y ALMACENES .

Años cincuenta, entrada de las Nieves, Andreita (mi madre) Josefina y Tinita, en el carro las cajas donde llevaban los tomates, en este caso las sigla AR, Antonio Rodríguez, que plantaba en la Fuente Santa donde tenía el almacén.

El sector del tomate fue fundamental en la economía de Agaete hasta la década de los ochenta del pasado siglo XX, entre otras por la gran necesidad de mano de obra que necesitaba.
La superficie cultivada en la villa fue evolucionando desde las 25 hectáreas de 1938, a las 73 Ha de 1973, no eran muchas en comparación con otros pueblos, pero suficientes para emplear durante la zafra a toda la juventud femenina del pueblo e incluso de las medianías en los almacenes de empaquetado y a muchas familias en el cultivo.
Mujeres de Agaete en un almacén.

El empresario o cosechero local no tenía visión comercial ni de futuro y cada uno montaba su propio almacén de empaquetado, vendiendo el tomate directamente a los exportadores ingleses en las puerta del almacén, que eran los que lo comercializaba en Europa. Siendo un negocio muy rentable por la abundante mano de obra barata y el sistema casi feudal del cultivo que duró hasta los años sesenta del pasado siglo que se reguló. 
Para el cultivo la tierra se dividía en fanegadas, unos 5.503 m2, que se repartían según la capacidad de la familia para cultivar, implicándose todos, hasta los niños que echábamos una mano en la recogida del fruto, distribuir el estiércol o el fertilizante en la acequia cuando se regaba.



Hasta finales de los años cincuenta, principios de los sesenta no existían salarios,  el dueño del terreno ponía todo lo necesario incluida el agua y las familias el trabajo, al final de la zafra se llevaba un porcentaje de las ganancias según tomates exportados, normalmente un 25%, que iban adelantando semanalmente, al final cuadraban las cuentas y si te habían dado más de lo que te correspondía quedabas hipotecado para la siguiente zafra. Además podías quedarte lo que llamaban "tara", tomate no apto para la exportación que las familias empleaban para consumo propio o de los animales, recuerdo el dulce de tomate (mermelada) que hacia mi madre untado en una rebanada de pan, otra de las prebendas era que te dejaban plantar en las orillas verduras para consumo propio o comida para los animales domésticos, cabras, gallinas, conejos, etc.

En Agaete llegaron haber más de una docena de almacenes de empaquetado que dieron trabajo a centenares de mujeres, los más celebres el de los Trujillo, en los bajos de su casa, el de los García, el de los Castillos, actual restaurante "Dedo de Dios", el de los Álamos, restaurante "las Nasas", el de los Manrique, los García, en Las Nieves, el antiguo Cuartel de la Guardia Civil, D. Antonio Rodríguez en la Fuente Santa, etc.
Las Nieves, años treinta del siglo XX, solo habían almacenes e infraviviendas de pescadores.

A finales de los años cincuenta del pasado siglo, tras reivindicaciones, la dictadura legisló un salario mínimo por fanegada para los aparceros y los demás trabajadores del sector, terminándose el sistema feudal que había enriquecido a muchos propietarios, lo que llevó al cierre de todos los pequeños almacenes de Agaete, llevándose el tomate a empaquetar a Galdar.
El agotamiento de los pozos, manantiales y la carestía del agua, fue haciendo que el cultivo del tomate fuese retrocediendo, hasta que a principios de los noventa desaparecieron las últimas hectáreas cultivadas en  lo que hoy es la urbanización "las Candelarias".
Años ochenta del pasado siglo, las Candelarias plantadas de tomates.

El cultivo del tomate marcó a varias generaciones, en especial a las mujeres, nuestras madres y abuelas. Mujeres que no conocieron más colores que el rojo, pinto y verde, los tres colores en que se clasificaban los tomates, que no sabían más reglas que las que se usaban para el tamaño de los tomates, la "P, la 3M, la 2M, la M, la MG y la G", mujeres que no tenía más sonido en sus cabezas que el tac, tac, tac, del martillo para hacer  y cerrar ceretos, en ocasiones en jornadas de 18 horas, con el descanso de un par de horas al medio día para ir a comer, con el capataz machacándolas para que cunda el trabajo y llegue el tomate a tiempo al muelle, con salarios de miseria, en definitiva heroínas de octubre a mayo tiempo de la zafra y el resto del año levantarse a las cinco de la madrugada para subir a Tamadaba en busca de un puñado de leña que vender.
Uno de los entretenimientos de las mujeres mientras trabajaban, normalmente al rededor de una gran mesa, era cantar coplas, muchas traídas de la Aldea y las canciones de moda de la época, cantaban las de un lado y le respondían las del otro.

Anoche me dio las doce empaquetando tomates, está noche me dará conversando con mi amante
Y le contestaban,
Si quieres que te lo diga ven aquí  y te lo diré ese novio que tu tienes son sobras que yo deje....

De la Habana vine navegando en un sartén solo para verte hocico de perigué.
y le contestaban;
En le fondo de mi caja tengo un durazno guardado
para pasártelo por los besos pedazo de demonio.

Cuando las jornadas se alargaban a la madrugada, era el encargado quien instaba a cantar para mantener a la cuadrilla espabilada y evitar los cabezazos dentro del cereto, el hambre se mitigaba echándose un tomate a la boca de vez en cuando a escondidas del encargado, lo que le ocasionó más de un atraganto  a muchas. 
Vaya para todas esas mujeres y hombres mi pequeño homenaje y admiración.



Los últimos trabajadores de Agaete de Bonny, entre otros mi familia, Mari Luz y Pedro. (Bonny, 75 años apostando por la tierra)









sábado, 24 de junio de 2017

EL PASADO INDUSTRIAL DE AGAETE, LOS INGENIOS AZUCAREROS.


Foto de finales del siglo XIX, Agaete plantado de cañas de azúcar, se observa detrás de la iglesia, el último ingenio azucarero con su gran chimenea, conocido popularmente como "la factoría" (FEDAC).

Conquistada y pacificada la isla para la corona de Castilla, en torno a 1485, el  General gobernador  de la isla Pedro de Vera, por orden real procedió al reparto de tierras entre sus oficiales, modo habitual de gratificar los servicios prestados por estos, entregándole al Capitán Alonso Fernández de Lugo, entonces Alcaide de la torre de Agaete, 90 fanegadas de tierra, las que van del actual casco urbano de la villa hasta la orilla del mar, donde se encontraba la torre fortaleza que le sirvió de morada durante los primeros años de su llegada.
Los abundantes manantiales de agua, buen clima y calidad de la tierra, hicieron que Lugo con la ayuda económica de su hermano Pedro Fernández de Lugo Señorino, despedregara las tierras que había recibido y comenzara a ponerlas en explotación. 
Existía ya un primer ingenio azucarero en los alrededores de Las Palmas, barranco de Guiniguada, propiedad del Gobernador Pedro de Vera, de donde probablemente se trajo las primeras cañas de azúcar que se plantaron en Agaete, al poco tiempo el ingenio azucarero del poblado de "Gaete" era el mayor y más productivo de la isla.
El ingenio se construyó en los alrededores del primitivo asentamiento, cerca de la orilla del mar según los testimonios de los testigos de la época  en documentos encontrados en el archivo de pleitos de la real Audiencia y Cancillería de Granada.(Mariano Gambin, El origen de la caña de azúcar en Canarias)
Moldes para hacer las "balas"o panes de azúcar, encontrados al realizar la excavación para colocar los contenedores de residuos, frente al restaurante "Dedo de Dios" en las Nieves.

Testimonio de Fernando de Guzmán:“Dixo que sabe que al tiempo que fue fecha la dicha merçed al dicho Adelantado, poseya e tenya un çercado de tierra que está junto a la torre, dende el açequya de las fuentes fasta la dicha torre, en que puede aver veynte fanegadas de senbradura poco mas o menos. E que lo sabe porque lo vyó”. Otro testigo es Pedro Maninidra: “A la segunda pregunta dixo que lo que sabe de esta pregunta es que este testigo vio que el dicho don Alonso Fernandes de Lugo tenia e poseya, al tiempo contenido en la dicha pregunta, çiertas tierras en el dicho valle del Agaete, e señaladamente el çercado que estava junto con la torre, e que no sabe sy tenia titulo a ello o non, ni este testigo oyó dezir que lo toviese. E el dicho çercado podia aver veynte fanegas de senbradura e dende arryba porque la ha visto muchas vezes senbrada”.



Recreación del aspecto que tendría aquel Agaete, supuesto primer asentamiento y lugar de plantación de las primeras cañas e ingenio de Fernández de Lugo en los alrededores de la la torre fortaleza.


Alonso Fernández de Lugo es ambicioso y no se conforma con la pequeña hacienda de Agaete, con permiso real, tras la conquista de La Palma, inicia la conquista de Tenerife. Tras el fracaso de su primera intentona en 1494, se ve obligado primero a hipotecar y más tarde a vender sus tierras, ingenio incluido, para afrontar los gastos del asalto final y conquista de la isla vecina. 
El comprador fue uno de sus socios en la conquista de Tenerife, el mercader genovés afincado en Valencia, Francisco de Palomar, que poco después de hacerse con el ingenio, lo amplía con nuevas tierras y cambia el ingenio de lugar. Con motivo de sus problemas con la hacienda de Castilla ya que pagaba los impuestos en el reino de Valencia, el ingenio terminó en manos de su hermano Antonio Cerezo (Antón Cerezo).
Las instalaciones del antiguo ingenio a la orilla del mar pasan a la parte alta del cercado, frente al poblado de Agaete, siendo descubierto sus restos de forma fortuita en el 2005, con ocasión de los desmontes para la construcción de la urbanización "Las Candelarias".
Restos  del ingenio azucarero del siglo XV-XVI, de las "Candelarias".

Así lo describe el escribano Bartolomé Sánchez, actuando como testigo en el Proceso de Granada: ".. e porque sabe las dichas tierras e le vio tener al dicho Alonso de Lugo puesto de cañas un çercado grande que dizen el Çercado Viejo, e otro que dizen el Çercado Nuevo, que está de la vanda del arroyo hazia la parte de Galdar, e otros dos por poner, uno que dizen el de Las Palmas e otro que está ençima del dicho Çercado Viejo, donde está al presente el yngenio que hizo el dicho Françisco Palomar. E que en los dichos çercados ay higueras, e que le paresçe a este testigo que en los dichos quatro çercados avria las dichas çient hanegas de tierra, poco mas o menos…".
Las tierras y el ingenio terminaron a nombre de Antonio Cerezo y tras la muerte de este pasaron a su esposa Sancha Díaz de Zurita y su hijo Francisco.
Proceso de fabricación del azúcar. (museo del azúcar, Motril, Granada)


Los ingenio de Agaete se mantuvieron hasta principios del siglo XVII, la falta y carestía de la leña, los nuevos cultivos con menor coste en América y de remolacha azucarera en Europa, hicieron poco rentable los ingenios canarios que fueron desapareciendo, comenzando una época de lento crecimiento y de reasentamiento de la población hacia las zonas agrícolas que van quedando en los barrios y caseríos, el Valle, el Sao, Guayedra, el Risco, el Hornillo, etc.
En el último tercio del siglo XIX, tras la pérdida de las colonias americanas, en especial Cuba, que trajo consigo el desabastecimiento de azúcar a la península, la plantación de caña y los ingenios vuelven a resurgir en todo el valle de Agaete, continuando hasta las primeras décadas del siglo XX, que son sustituidos por el plátano. 
La vuelta a la plantación de cañas, junto con la cochinilla y la llegada de la carretera de Las Palmas, supone un nuevo resurgimiento de la villa. Destaca el ingenio que trataba la producción de los Manrique y la de los Castillo de Olivares mayormente, que aprovechando la revolución industrial utilizaba maquinaria de vapor para el proceso, gestionado por la empresa "Tomas Miller", situado en el camino viejo a Las Nieves, que pasaba por detrás de la actual iglesia, en el solar de la antigua iglesia que se quemó en 1874, conocido como "la factoría" en el argot popular, donde además se producía ron y aguardientes (foto de portada).

Agaete a finales del siglo XIX, todo plantado de caña de azúcar. (FEDAC)

El negocio de la industria azucarera influyó enormemente en el devenir de Agaete. 
Con dinero y el sudor de aquellos primeros agaetenses, se compró "al mejor pintor de Flandes" en el siglo XVI, el retablo de nuestra Señora de Las Nieves, que aún hoy, cinco siglos después seguimos venerando, se financió la conquista de Tenerife, se construyeron ermitas e iglesias.
Los descendientes de aquellos conquistadores peninsulares, comerciantes genoveses y sobre todo esclavos moriscos que trajeron a trabajar en aquellas primeras plantaciones, junto con los canarios que sobrevivieron conforman hoy los genes de la población de Agaete.

Estado actual de lo que fue el tríptico de la Virgen de Las Nieves, a los lados de la virgen, los donantes, Antonio Cerezo y Sancha Díaz de Zurita.


Versión vídeo del artículo.


Dibujos del proceso. (museo del azúcar Motril Granada)

martes, 13 de junio de 2017

LA VIRGEN DE FÁTIMA VISITA AGAETE y EL VALLE, 16-12-1951.

La virgen camino del Valle, 17 de diciembre de 1951.

Uno de los mayores sucesos religiosos de la historia de la villa es sin duda la visita de la "virgen peregrina", nuestra Señora de Fátima, el acontecimiento tuvo lugar entre los días  16 y 19 de diciembre de 1951.
Tras la guerra civil la dictadura se había puesto como tarea la inculcación ideológica y moral de la sociedad, el restablecimiento del tradicionalismo religioso, pilares fundamentales del nuevo orden, confundiéndose lo religioso con lo institucional,  para ello en 1948, el régimen hace peregrinar varias imágenes de la virgen de Fátima por todo el país, con el visto bueno de la iglesia. El obispo de la diócesis de Canarias D. Antonio Pildain  prepara personalmente la peregrinación de la imagen por la isla, que procede directamente del mismísimo Santuario de Fátima en Portugal, donde es bendecida. Tras recorrer numerosos pueblos y ciudades de la península, a primeros de noviembre de 1951, llega a Las Palmas y el 16 de diciembre le toca el turno a Agaete.
El pueblo que empezaba a salir de la miseria de la posguerra, se encontraba inmerso en un clima de fervor, hábilmente preparado una semana antes de la llegada de la imagen de la virgen por los padres misioneros vascos José Uranga y Vicente Ozaeta, de los que nuestros mayores siempre recuerdan sus célebres sermones.
Placa conmemorativa  de la "Santa Misión" en la fachada de la iglesia parroquial.

El día 16 de diciembre el pueblo amanece engalanado, arcos de flores, banderas, pancartas de bienvenida y alfombras cubrían fachadas y calzadas por donde iba a pasar la virgen.
Así lo contaba la prensa de la época:
"A las cinco de la tarde, concentración del pueblo. Autoridades civiles, Falange, Frente de Juventudes, Cofradía de marinos uniformados, niños de las escuelas, una carroza escoltada por la Guardia Civil de gala, representando la Aparición de la Virgen. Los altavoces instalados en la Plaza, van dirigiendo la comitiva hacía el "Puente Alto". Ríos de tres mil personas llegan hasta el límite de la Parroquia de San Isidro de Gáldar.

La Virgen Peregrina es recibida entre vítores y aclamaciones. Es colocada en artística carroza. Peregrinos de Guía, Gáldar, Bañaderos, Las Palmas... abandonan sus vehículos y se unen a la comitiva. El entusiasmo llega al delirio. Las Autoridades llevan el trono de la Virgen que avanza bajo una lluvia de flores. Al llegar a la Plaza es colocada en vistosa tribuna. Después el señor Párroco D. Manuel Alonso Luján coloca a los pies de la Virgen las llaves de las Parroquias a su cargo, y el señor Alcalde su bastón de mando. "¡Virgen de Fátima, he aquí a tus hijos!, ¡Pueblo de Agaete, he ahí a tu Madre". Así terminó la emocionada locución del señor Párroco D. Manuel Alonso Luján. 
El apostólico Padre Rodríguez, desde el micrófono explica el contenido del Mensaje de Fátima, una lluvia pertinaz obliga a introducir la Imagen en el templo. La Iglesia está abarrotada en la misa de media noche. Es digno de mención el que en Agaete se hayan repartido 4.500 comuniones durante la Misión y estancia de la Virgen. No puede dejar de consignarse un caso notable, un señor de la Parroquia que hacía mucho tiempo que no se confesaba, promete hacerlo si una de sus palomas se queda en el trono de la Virgen. La paloma permanece inmóvil, en el momento de la comunión se posa en la corona de la Virgen moviendo constantemente las alas. Ante esta escena conmovedora aquel hombre se confiesa y comulga. Terminada la Misa la paloma vuelve al trono.
El lunes 17, la Virgen visita el barrio de San Sebastián, por la tarde se dirige al Valle, sigue por el camino de Las Peñas. La Virgen se detiene ante las casas de varios enfermos.

Arcos de triunfo en la carretera del Valle, en "Chapín" sale al encuentro la virgen de los Dolores del oratorio de los señores Manrique de Lara. Toda la feligresía del Valle está allí capitaneada por el Párroco Miguel Puig Ríos, cerca de tres mil personas se dieron cita ante la Virgen. Siguió por la carretera de "Las Longueras" con dirección a la "Vecindad de Enfrente". Los barrios fueron consagrados al Corazón de María. En el "Albercón Viejo" se recitan ante la Virgen varias poesías. Al dejar "Los Naranjeros" la Virgen se detiene en un altar para recibir el homenaje de sus hijos. En "La Vecindad" el delirio es imponente.
En "El Molino" espera entusiasta el vecindario. De nuevo el Padre Rodríguez enfervoriza a la multitud.
En "Las Casas del Camino" es recibida con centenares de antorchas, mientras en las montañas arden miles de hogueras. Carretera adelante llega a "San Pedro". Apoteosis indescriptible.
Interminable confesión de hombres. Misa de medianoche. Comunión numerosisima.
El día 18 muy de mañana sale la Virgen para "las Cuevecillas", último barrio donde se hace la Consagración al Corazón de María. Entra de nuevo en Agaete por "Malpaís" y "Barranco Santo".

La virgen en Teror.


Por la tarde la Imagen de la Virgen de las Nieves sale junto a la Virgen Peregrina para el Puerto de Las Nieves, bajo una lluvia torrencial penetra en el Santuario donde se canta la Salve. Recorre la barriada de los Pescadores y llega a la "Casa Fuerte". Al salir se emprende la marcha por "el Callejón de Míster Leako" hasta el Cementerio. Silencio profundo. Solo se oye el rezo del Miserere. Sentimental sermón del señor Párroco. Por la noche, fervorosa Hora Santa. A las 10 de la mañana devota misa de enfermos.
El incansable Padre Rodríguez  no quiere que la Virgen salga sin hacer antes un nuevo recorrido por todo el pueblo. 
Carretera de La Aldea todos los vehículos de la localidad la acompañan hasta "Guayedra" y "El Risco". Los dos barrios rinden su fervoroso homenaje a la Virgen. En el último barrio esperan las autoridades de La Aldea de San Nicolás que se hacen cargo de la Imagen.
Una vez que la Virgen marcha hacia La Aldea la muchedumbre reza el Rosario ante el Cuadro de la Virgen colocado en precioso altar.
Se puede decir que Agaete ha vivido los mejores días de su vida religiosa durante la Misión y estancia de la Virgen de Fátima, mereciendo por ello, el señor Párroco, Autoridades y pueblo las mejores felicitaciones."
F. O.
Diario "Falange", viernes 28 de diciembre de 1951.

Todo el pueblo de Agaete la acompañó esos tres días de estancia, cantando rezos y coplas, entre ellos  este, recuerdo de D. Agustín Bermúdez, (Tinito):

La virgen de Fátima pal Valle va, la va acompañando D. Manuel Luján, ave, ave, ave María, ave, ave, ave María.
La virgen de Fátima la más bonita, que lleva en su trono tantas palomitas, ave, ave, ave María, ave, ave, ave, María.




Cruz conmemorativa de la "Santa Misión", iglesia parroquial.

Agaete aquellos años.

En cualquier pueblo de España.

Canción que evoca recuerdos de infancia y escuela en el "barranquillo".

El trece de mayo, la Virgen María
bajó de los cielos a Cova de Iría
Ave, ave, ave, María(bis)
A tres pastorcitos, la Madre de Dios
descubre el misterio de su corazón
Ave, ave, ave, María(bis)
Haced penitencia, haced oración
por los pecadores, implorad perdón.
Ave, ave, ave, María(bis)
El Santo Rosario, constantes rezad
y la paz del mundo el Señor dará.
Ave, ave, ave, María(bis)
De vuestros hijitos ¡oh Madre! escuchad
la tierna plegaria y dadnos la paz
Ave, ave, ave, María(bis)

¡Qué llena de encantos se ofrece María!…
¡qué bella y qué pura en Cova de Iría!
Ave, ave, ave, María(bis)