viernes, 4 de septiembre de 2020

CUANDO CÉSAR MANRIQUE PASÓ UN DOMINGO EN EL CALABOZO, AGAETE 21 DE OCTUBRE DE 1962.

 

César, Pepe Dámaso y otros amigos en las fiestas de Las Nieves de Agaete.

Aquel verano de 1962, Nuestro artista más universal y defensor de los valores medioambientales, César Manrique, pasaba unos días en Agaete, disfrutando de las fiestas y de sus amigos agaetenses. 

El "Diario de Las Palmas" de 13 de agosto de aquel año, publica una entrevista que le hace Don Sebastián Sosa, en la que critica la destrucción paisajística que está sufriendo Gran Canaria y Agaete en particular, le parecía una aberración las viviendas que se habían construido a lo largo de la avenida de Los Poetas, actual zona de terrazas del puerto de Las Nieves, alegando que; si él hubiera estado aquí, nada de aquello se hubiera hecho, como hizo un compañero suyo en San Sebastián y que terminó en la cárcel, pero ahora todos se lo agradecen.
Se queja César de la enorme suciedad que hay en el puerto de Las Nieves; ¿crees que hay derecho a que todo esté lleno de tripas y cabezas de pescado podridas? (los restaurantes y los pescadores tenían la costumbre de arreglar el pescado en la orilla de la playa y tirar las cabezas, tripas y otros desechos a la marea, las olas terminaban devolviendolos a la orilla). Creo que quien consiente esto es reo de castigo... Estas tajantes palabras de César, en pleno apogeo del régimen franquista, son todo un atrevimiento.
Niños de Agaete, trabajadores en los restaurantes, limpiando pescado en la orilla del mar, años sesenta.

Termina César diciendo; ...Y mientras las autoridades se preocupan por si llevas el bañador unos centímetros más o menos grande, es inconcebible, por lo visto lo único que les interesa es enriquecer a la casa "Meyba" (famosa marca que desde los años cuarenta del siglo pasado fabricaba bañadores de "media pata").

Las Nieves, años sesenta del pasado siglo.

Aquel mes de agosto de 1962, la prensa había publicado las normas de moral pública que la todopoderosa Dirección General de Seguridad del Estado había ordenado para las piscinas, playas y zonas de recreo. Una de las prohibiciones es el uso del traje de baño por las calles, bares y restaurantes de cualquier pueblo o ciudad de España. "Los trajes  de baño tienen su finalidad en las playas, pero no fuera de ellas", decían las normas. Las infracciones serían sancionadas por las autoridades del régimen, incluido los alcaldes.

En el mes de octubre de 1962, César, que reside habitualmente en Madrid, visita la isla para realizar un mural en el Real club náutico de Las Palmas. 
El domingo 21 de octubre se encuentra en Agaete, en el Puerto de Las Nieves.
Mural de César en  el club Náutico de Las Palmas, realizado en aquellas fechas.

Aquella mañana de octubre de 1962, el policía municipal Don Jesús García Solano, realiza su habitual ronda por el Puerto de Las Nieves, observando en las proximidades de la ermita, calle principal de dicho barrio, una persona sin más vestimenta que un traje de baño, "un tanto descarado" según el agente. 


César y sus  bañadores,  que al Guardia le parecieron "descarados" .

Al identificarlo carecía de carnet de identidad, verbalmente le manifestó al agente; que se llamaba César Manrique Cabrera, hijo de Gumersindo y Francisca, natural de Arrecife de Lanzarote y vecino de Madrid, con domicilio en la calle Covarrubia... 
El guardia Don Jesús García Solano le recriminó la actitud y le comunicó que estaba infringiendo la circular nº 369, de la Dirección General de Seguridad, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia nº 174, de fecha 2 de Agosto de 1962, al estar en bañador fuera de la playa, en la vía pública.
Según el Guardia García Solano, César en tono "insolente" le contestó; que si no tenían suficiente las autoridades con lo que se había escrito en la prensa, para estarse ocupando de estas tonterías y preguntado al mismo tiempo, quien había prohibido o dado esas órdenes, pues ningún otro sitio se prohibía y que con ello las autoridades daban lugar a que nadie viniese por aquí y que esto era un asco. Creo que César se refería al decir; "si no tenía suficiente con lo que se había escrito en la prensa", a sus denuncias del desastre urbanístico y suciedad que había en el Puerto de Las Nieves y que había publicado en la prensa dos meses antes.

Policía Municipal Don Jesús García Solano.

El guardia municipal Jesús, que según los que lo conocieron era una persona de conducta intachable y de muy buenos modales, fiel cumplidor de la legislación vigente en ese momento, conminó nuevamente a César a que se marchara a vestir. Desobedeciendo una vez más Manrique las advertencias, agravando las circunstancias al introducirse en bañador en el restaurante de "Antonio Melian Mendoza", actual restaurante "Puerto de Laguete", frente a la ermita de Las Nieves. 
Requerido por tercera vez  por el agente de la autoridad para que depusiera su actitud, este siguió haciendo caso omiso a las advertencias, insistiendo en sus manifestaciones contrarias a las autoridades, así como desobedeciendo la autoridad del agente, por lo que el policía se vio obligado a su detención y traslado al calabozo o depósito municipal, sito en el patio del ayuntamiento, dando cuenta del incidente mediante parte a su Jefe, Cabo Don Manuel Reyes que a su vez lo trasladó mediante escrito, al Alcalde de la Villa.
Alcalde  Don Andrés Rodríguez Martín.

Mientras el Alcalde Don Andrés Rodríguez Martín resolvía el asunto, nuestro artista más universal pasaba la tarde y noche de aquel domingo de otoño en  "la cárcel", como era conocido el calabozo municipal de Agaete, seguramente meditando sobre el arte, la vida y la naturaleza, quizás en bañador algo descarado...
A partir de aquellos años empezaron a llegar los turistas y con ellos las divisas, los bikinis y los tangas, al régimen no le quedó más remedio que aceptar la realidad y el tamaño del bañador,  del que César fue un adelantado.
No obstante, el antiguo restaurante "Antonio Melián", hoy "Puerto de Laguete", sesenta años más tarde, sigue manteniendo un cartel en la puerta que dice; "prohibido entrar en bañador"...

Fragmento del parte que el Cabo Jefe de la Policía Municipal de Agaete, D. Manuel Reyes, da al Alcalde sobre el incidente. 

El Guardia Municipal Don Jesús García Solana, de origen peninsular, apenas estuvo poco tiempo de servicio en la villa, se incorporó en marzo de 1960, y marchó a otro destino apenas dos años después. 
Seis meses más tarde, el 25 de abril de 1963, la comisión permanente de gobierno del ayuntamiento de Agaete, previo instrucción de expediente por la alcaldía, acuerda por unanimidad; premiar al policía municipal Don Jesús García Solana, con una mención honorífica que conste en su expediente y un premio en metálico de mil pesetas (1.000), por demostrar desde su toma de posesión, en todo momento, su capacidad, amor al servicio, desvelo en cumplimiento del deber, diligencia y abnegación en todo lo relacionado con el municipio de Agaete y su gente.

Acta de la Comisión de Gobierno donde se premia y se distingue al Guardia Jesús García Solana.

César siguió viniendo verano tras verano a disfrutar de nuestras playas, nuestras fiestas y de sus amigos agaetenses; Pepe Dámaso, Tito Santana, Valentín Armas, Manolo Barroso, Tete,... 
En una ocasión me contó Tito Santana, que ellos siguieron provocando a los guardias, se metían en el agua con dos bañadores puestos, cuando estaban alejados de la orilla se quitaban uno y  lo enseñaban, el guardia les mandaba a salir creyendo que estaban desnudos y aparecían con un bañador puesto y otro en la mano.  
César y sus amigos pasaban todo el día metidos en el agua, la gente de Agaete que a burleteros no nos gana nadie, les puso rápidamente un nombrete, "los toninos", en referencia a los delfines, que por aquí se le llama toninas, en otra época muy abundantes y visibles desde la playa.
Cabo Jefe de la Policía Municipal, Don Manuel Reyes.

Transcurridos casi sesenta años de aquellos hechos, no sabemos cómo terminó el caso, no he podido localizar de momento más documentos o testimonios, César ya era una autoridad artística e influyente, muy respetado y temido por los políticos, seguramente el asunto no tuvo mayores consecuencias y a César, su rebeldía solo le costaría además de unas horas en el insalubre depósito municipal, una reprimenda del serio alcalde don Andres Rodriguez.

La situación del archivo municipal, origen de este documento histórico, no es el lugar adecuado para consultas o trabajar en él y menos en estos tiempos, es más peligroso que una discoteca a las dos de la madrugada, un sótano que carece de espacio, ventanas y ventilación, lleno de humedades que afectan a los documentos. Desde aquí hago un llamamiento para que se le busque otro lugar más adecuado.



Bibliografía:
Archivo municipal de Agaete.
Presa de la época a través del portal Jable de la ULPGC.













jueves, 27 de agosto de 2020

LA CRUZ DEL ROQUE DE LAS NIEVES, SU HISTORIA.

 

El papa León XIII recomendó para celebrar la llegada del siglo XX, la colocación de cruces del redentor en un lugar prominente por todos los pueblos de la cristiandad católica, como símbolo y manifestación de fe y homenaje a Jesús sacramentado.

El párroco de Agaete, Don Juan Valls y Roca, siguiendo las indicaciones del obispo de la diócesis Don José Cueto y Díez de la Maza (padre Cueto), no fue menos y como todo lo que se organiza en mi pueblo, fue un hito en toda la comarca, esta es la historia:

A las doce de la noche de aquel lunes 31 de diciembre de 1900, terminaba un siglo y empezaba otro, el siglo XX. "Los cañones de las peñas", que solo se usaban para anunciar acontecimientos importantes como el comienzo de las fiestas y recibir a la virgen de Las Nieves cada 5 de agosto, le daban la bienvenida al nuevo siglo con sus atronadoras salvas, rompiendo el silencio de la noche, impregnando de olor a pólvora todo el pueblo. Las campanas de la iglesia tocaban a rebato, en el camino viejo a Las Nieves, Roque Antigafo y por todos los montes que rodean la villa, incluso en Tamadaba, numerosas fogatas iluminaron la oscuridad.

Minutos después de ser recibido el nuevo siglo, comenzó el ceremonial religioso. 

El ayuntamiento había colaborado para darle el mayor esplendor al templo con una amplia iluminación, una gran multitud llenaba la iglesia. D. Juan Valls comenzó el acto exponiendo el "santísimo" en el altar mayor. Tras el evangelio el párroco comenzó "una fervorosa plática sobre; Operemus bonum dum tempus habemus", una exhortación que se remonta a los primeros siglos de la civilización cristiana, perennemente válida y universalmente acogida incluso más allá de los principios de la fe cristiana, suena así "en cristiano": intentemos hacer el bien mientras tengamos tiempo.

Esa noche más de trescientos fieles se acercaron a la mesa de la comunión según el boletín eclesiástico.

Terminada la misa, la custodia fue procesionada por el interior del templo bajo palio como era costumbre y obligación, portando los palos el alcalde Don Rafael Jiménez Melian y sus concejales.

Al finalizar la procesión claustral del santísimo, se cantó un "Tantum Ergo", en latín como todo en la época.  Se denomina Tantum Ergo a la última parte (últimas dos estrofas) del himno eucarístico Pange Lingua, escrito por Santo Tomás de Aquino, por lo general es cantado durante la adoración del Santísimo Sacramento.

Este canto fue ejecutado en el armonio por el joven estudiante de medicina en Barcelona y que se encontraba de vacaciones de navidad en la villa, Sebastián Petit Vallbona, hijo del médico de la villa D. Sebastián Petit Ramón, acompañado de las voces de Don Santiago de Armas y del maestro Don José Sánchez y Sánchez.

Médico Don Sebastián Petit.

Maestro Don. José Sánchez y Sánchez.

Don Santiago de Armas León.

Finalizada la ceremonia, el párroco ante un público enfervorecido por los cánticos, les exhortó de nuevo a la lucha contra la impiedad que tantos estragos había hecho en el siglo que terminaba; los animó a revestirse del espíritu de Jesucristo nuestro divino Redentor; les dijo que era necesario tener valor para declarar públicamente nuestros sentimientos religiosos; terminando con un viva a Jesús Sacramentado el que fue contestado unánime y espontáneamente.
Esa misma tarde noche del 31 de diciembre de 1900, tras ser bendecida por el párroco, un grupo de jóvenes colocaron una cruz de madera de tea, de unos tres metros de altura, por uno y medio de ancho, en lo alto del Roque de Las Nieves. La comitiva partió de la iglesia con la cruz a hombros, acompañados por una multitud se dirigieron al Roque de Las Nieves (Antigafo), en medio de hogueras que lo iluminaban, lo escalaron y colocaron la Cruz.
Entre esos muchachos que subieron al roque a colocar la Cruz, se encontraba un joven Pedro Martín Santana, padre del profesor Don Anselmo Martín Medina.
Han pasado 120 años de su colocación y ahí sigue la cruz, acariciada por los vientos del atlántico, viendo pasar el tiempo. La cruz fue denominada como "cruz del siglo", para nosotros, los agaetenses, siempre fue; la Cruz del Roque.
El Ilmo. Ayuntamiento cooperó al lucimiento de los actos, acordando además poner unas lápidas de mármol en cada una de las caras del basamento de la cruz levantada en el Roque de las Nieves, con las inscripciones siguientes: Ann. MCM. Jesús Christus, Deus homo, vivit, regnat, imperat; en otra, el nombre del Romano Pontífice, lltmo. Sr. Obispo de esta diócesis y Sr. Cura párroco; en otra, Alfonso XIII, Alcalde y Juez municipal de esta villa; y por último, en otra, el tema ya citado de la plática del Sr. Cura.
En la actualidad la cruz presenta un grave deterioro, en especial su basamento, siendo cuestión de poco tiempo que caiga al suelo, sería interesante recuperar la historia, restaurarla y poner un panel en el muelle viejo que explique y refleje su trascendencia, pues fue un símbolo de guía y fe de nuestros antepasados.
 
Estado actual (foto Federico Vega Molina)

Yo, en lo alto del roque 1977, aún conservaba el brazo corto original.


Párroco Don Juan Valls y Roca. 

Obispo Don José Cueto y Díez.

Tumba de los médicos Sebastián Petit en el cementerio de Agaete.

Tantum ergo Sacramentum - himno tradicional en latín





Bibliografía:
Boletín eclesiástico enero 1901.
La prensa de la época a través del portal de la ULPCG Jable.
Testimonio de Don Anselmo Martín Medina.

domingo, 2 de agosto de 2020

TITO SANTANA, DE PROFESIÓN: ARTISTA.



En mis paseos diarios me cruzaba a menudo en la carretera de Las Nieves con Tito, era seguidor de los artículos del blog, en ocasiones me corregía o me contaba una anécdota para que la añadiera. En una ocasión me dijo; "no esperes a que me muera para contar mi historia".  Lo siento Tito, siempre lo tuve en mi mente, pero nunca pensé que te ibas a ir tan rápido de este mundo, pero nunca es tarde, aquí está mi pequeño homenaje: 
En una ocasión hace unos años, en mi etapa profesional en este pueblo, durante un trámite burocrático con él, cuando rellenaba uno de aquellos formularios oficiales donde había que colocar una multitud de datos personales, al preguntarle a Tito; —¿profesión?—, me contesta airado y elevando el tono; —¿tú no me conoces? ¡Artista! — Eso fue Tito toda su vida, un artista con elegancia.


Demetrio (Tito) Santana, nace en Agaete a principios de los años cuarenta del pasado siglo.  Con 19 años el pueblo le queda pequeño como a muchos agaetenses de su generación, a pesar de que Agaete ya es por los años sesenta un referente cultural de la isla, lo frecuentan; Felo Monzón, Pino Ojeda, Miró Mianou, César Manrique, Pepe Dámaso, Millares, etc. Su necesidad de conocer mundo le hace echárselo por montera. En 1964, pone rumbo a Tenerife y en un barco que procedía de Brasil se embarca rumbo al puerto de Southampton en Londres.
Sin saber ni una palabra de inglés y sin saber dónde ir, llegó a Londres, cogió un taxi y como el taxista lo vio tan moreno y con rasgos africanos, lo llevó directo a un barrio negro de la city, se alojó en lo que hoy llamamos un piso patera, con un montón de gente de color, hasta que contactó con un amigo llamado Manolín Jerez que le ayudó a encontrar trabajo, consiguió uno de camarero y después según él; "hice de todo menos prostituirme". 
Tito consideraba que tenía buena voz y en principio su idea era ser cantante.

A los cuatro mese recibió una carta de su amigo del pueblo, Lorenzo Godoy, nuestro querido bailarín "Lorencito", que se encontraba en París. No se lo pensó dos veces y puso rumbo a la ciudad de la Luz.
Esta vez el azar le sonrió con mejor cara, encontró un trabajo ayudando a colocar zapatos y vestir a modelos en los desfiles parisinos, en uno de esos desfiles, una señora propietaria de una de las academias de modelos más prestigiosas de París, Madame Claude Fornerat, se fijó en él y sus acentuados rasgos raciales, tan característicos de la gente de Agaete, le preguntó si quería ser modelo. A partir de ese momento todo le vino rodado, conoció a los grandes artistas de la época y a los grandes creadores parisinos. Comenzó a viajar por todo el mundo; Bélgica, Canadá, Grecia, Londres, Berlín, Marruecos... Hizo pases  para Pierre Cardin, Saint-Laurent, Lapidus y Dior entre otros.


Entre París y los veraneos en Agaete se mantuvo 17 años. Realizó pases de moda con los mejores de la época, fue modelo fotográfico, incluso participó en algún rodaje cinematográfico en pequeños papeles.
En 1974, dio por finalizada su carrera profesional como modelo y regresa a su pueblo natal.
A principios de 1975, colabora con Pepe Dámaso en el rodaje de la película la Umbría.

Tito en la Umbría.

En los años ochenta del pasado siglo probó suerte en los negocios de moda y hostelería, montó un local de copas, ocio, arte y música en la zona del parque Santa Catalina de Las Palma, el "Titu´s", un local de ambiente selecto y tranquilo, donde ofrecía además de las copas, espectáculos, exposiciones y tertulias. 
Trabajó de relaciones públicas en "Galerías Malteses" y otros locales, escribe artículos sobre arte y moda en varios periódicos de la isla.


El Teatro:
Tito siempre guardaba un grato recuerdo del párroco de su niñez y juventud, D. Manuel Alonso Luján, sacerdote de Agaete durante 23 años, del que opinaba que; "fue el más comprensivo, fructífero y animoso de todos los párrocos que había conocido, con sus enseñanzas y su comprensión de la sensibilidad de cada uno, inculcó en los jóvenes formación cultural y artística, una inquietud, un amor por el pueblo y un interés por el futuro, que no se puede olvidar nunca. Yo creo que jamás podremos pagar esta deuda a don Manuel Alonso"
En esta etapa perteneció al cuadro artístico de la parroquia y participó en los autos sacramentales que el párroco organizaba.
En 1991, de la mano de la asociación cultural ANTIGAFO, treinta y cuatro años después, con parte de los mismos actores de los años cincuenta, resucita el "Teatro de cámara de Agaete". Angélica García, Valentín Armas y otros más noveles, se suben al escenario del Huerto de las Flores bajo la dirección de Tito, para escenificar la obra "Mañanas de sol", de los hermanos Álvarez Quintero.

En 1993, estrena su segunda obra, "Las Chubicena", todo un éxito, tiene que repetirla varias veces durante aquel año a petición del público. A esta obra aporté mi granito de arena, prestando el vestuario de dos actores que hacían de guardias civiles, dos tricornios antiguos de tela, dos capas y algunas cosas más que aún deben de andar por su casa.


Escena de Las Chuvicena.

En 1994, Elsa Herrera, concejala de cultura de la ciudad de Gáldar, le propone estrenar una obra en su localidad, dar clases de teatro en los colegios de Gáldar como actividad extraescolar e impulsa el teatro en dicha ciudad. 
Crea la escuela municipal de teatro, el grupo de "teatro Gáldar" y fomenta las escuelas infantiles de teatro, de grato recuerdo en los niños y juventud de aquella época, fue artífice de la semana de teatro de Gáldar. Hasta seis concejales de cultura y tres alcaldes lo tuvieron a su servicio. 
La actividad en Gáldar durante todos aquellos años fue incesante, obras de teatro, autos sacramentales, festivales infantiles, etc. Colocó a Gáldar como principal protagonista del movimiento teatral de la isla.
En la ciudad de los Guanartemes trabajó hasta su jubilación.
Homenaje a Tito, por el ayuntamiento de Gáldar.

Tito Santana, el artista, sin ruidos ni aplausos, con el patio de butacas vacío, bajó en telón de su paso por este mundo el 14 de julio de 2020, en su casa de su querido Puerto de Las Nieves de Agaete, descansa en paz Tito.


 "La vida es teatro y el teatro la vida, no me saques, por favor, de ahí. " 

Bibliografía:  la prensa de la época a través del portal Jabre de la ULPGC y mis recuerdos.


viernes, 24 de julio de 2020

DON TEODORO RODRÍGUEZ, UN CURA, UNA ÉPOCA, AGAETE 1959-1969.


Un joven Don Teodoro Rodríguez con un grupo de religiosos.

Don Teodoro Rodríguez Rodríguez nace en Juncalillo de Gáldar, el 28 de diciembre de 1917, lugar que ha dado a la iglesia muchos clérigos y religiosos. Ya desde muy temprana edad su vocación salió a flote, no era otra que la de servir a Dios. Comenzó sus estudios en el Seminario de Las Palmas, latín, filosofía humanidades y teología. Terminada su carrera sacerdotal marchó a la Universidad Pontificia de Comillas para ampliarla, obteniendo la licenciatura en derecho Canónico. 
Terminada su carrera eclesiástica fue ordenado sacerdote ante la virgen del Pino en la Villa de Teror, el 23 de septiembre del año 1944, cantando su primera misa el 8 de octubre, acompañado de sus hermanos, también sacerdotes, José y Francisco.
Los hermanos Rodríguez y Rodríguez con el Papa Juan Pablo II.

Su labor como párroco la ha desarrollado en Tías, Tenteniguada, Agaete y en la Basílica Menor de San Juan de Telde, donde permaneció 24 años.
Su primer destino como sacerdote fue en la iglesia de nuestra señora de la Candelaria de Tías (Lanzarote), donde ejercito el sacerdocio hasta octubre del año 1950.
File:Tías - Camino de las Cuestas - Iglesia de Nuestra Señora de ...
Iglesia de la Candelaria de Tías, Lanzarote.

En 1943, el obispo de la diócesis Monseñor Pildain creó la parroquia de Tenteniguada. En 1950, el obispo ordenó el traslado a dicha parroquia de Don Teodoro, convirtiéndose en el primer sacerdote titular de la misma, permaneciendo hasta finales del año 1959.

 
Iglesia de Tenteniguada (archivo Don Teodoro).

A finales de 1959, fue trasladado a la parroquia de la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción de la villa de Agaete, donde permaneció hasta el año 1969, que fue trasladado a la iglesia de San Juan Bautista de Telde.

Don Teodoro recibiendo en Agaete al obispo Pildain.

Agaete despidió con todo sentimiento al que había sido su párroco durante 23 años, Don Manuel Alonso Lujan y dio la bienvenida al nuevo, Don Teodoro. El domingo 21 de febrero de 1960, fue su presentación oficial ante su nueva feligresía que llenaba por completo nuestro majestuoso templo parroquial. A Don Teodoro después de 20 años ejerciendo en pequeñas iglesias, casi ermitas, le debió de parecer estar en una catedral.
Su llegada no estuvo exenta de problemas, se encontró una carpintería en los bajos de la sacristía, que estuvo regentada por Don Juan Armas Galván y su hijo Miguelito, al que el anterior párroco Don Manuel Alonso, le   había cedido el local a cambio de realizar trabajos de carpintería para la parroquia. "Mastro Juan", como era conocido, fue el autor de una serie de pequeños retablos y peanas para los santos, ya desaparecidas desgraciadamente, en una reforma fueron todos a la hoguera al parecer. 
Don Teodoro se negó a firmar los inventarios y hacer el relevo de la parroquia hasta que no solucionó el asunto de la carpintería.
Aquí podemos observar los retablos citados ya desaparecidos.

Tuve la suerte de conocer en mi infancia a Don Teodoro, con él, como todos los niños de mi generación, hice mi primera comunión y fui monaguillo. Lo recuerdo como una persona alta, de buen aspecto, parecía siempre recién afeitado, oliendo a perfumen de la época o a aquellos masajes para después del afeitado de fuerte olor, siempre con sotana, impecable, siempre sonriente. 

Don Teodoro en el púlpito de la iglesia de la Concepción de Agaete.

Eran años de fervor religioso, la iglesia siempre se llenaba en las misas, la oratoria de don Teodoro, que tenía facilidad de palabra era sencilla y comprensible.
Impulsó las catequesis y las clases de religión en el colegio público, su formación y preparación en humanidades y teología, estaba por encima de la de los maestros de aquella época, Don Teodoro no necesitaba la regla o el arresto de rodillas con las manos en cruz y un pesado libro en cada mano para que aprendiéramos el catecismo, bastaban sus palabras y sus penitencias.
Uno de los mayores logros de su paso por Agaete fue el descubrimiento de la pintura flamenca de la virgen de Las Nieves. Gracias a su sagacidad y tenacidad consiguió los permisos reglamentarios, tras convencer al pueblo de la necesidad de que por los expertos se comprobara lo que se sospechaba, que debajo de la antigua pintura estaba el original y así sucedió en octubre de 1963


Instauró con los jóvenes del pueblo el movimiento de acción católica llamado Tarsicios, los ejercicios espirituales y la adoración nocturna. 
Durante su mandato se construyó el actual Centro Parroquial, fomentando las artes culturales como el teatro, el cine con la proyección de películas y otras representaciones escenográficas, creó la banda de cornetas y tambores de la parroquia bajo la dirección de Don Tomás Martín (Tomasito), impulsa las procesiones y otros actos religiosos, las excursiones por toda la isla de los jóvenes de la Villa, instaurando la costumbre ya desaparecida, de la chocolatada en la plaza después de las primeras comuniones, con su correspondiente trozo de queque y caramelos Tirma, para que ningún niño se quedara sin celebración.
Durante su paso por la parroquia de la villa realizó una imponente labor religiosa, social y humanitaria con los más desfavorecidos. En todos los municipios donde ejerció el sacerdocio se le ha reconocido esa labor, tienen una calle con su nombre, excepto en Agaete. Cuando le pregunte a Don Tomas Martín porque no tenia ese reconocimiento, sonriendo y en tono socarrón me contesto; "porque no se llevaba bien con la gente de Vegueta, él era del todo el pueblo".

                     La banda de cornetas y tambores de la parroquia (yo con el bombo).

El día 4 de febrero de 1997, a los 78 años de edad, fallecía Don Teodoro Rodríguez Rodríguez.





Fotos de Don Teodoro con otros religiosos.








Enlaces a galerías de fotos del archivo de Don Teodoro.





Bibliografía:
Archivo fotográfico de Don Teodoro.
Lanzarote digital.
Testimonio de Don Tomás Martín Trujillo.