lunes, 8 de mayo de 2017

HISTORIA DE LA UNIÓN DEPORTIVA AGAETE (Tomás Armas)

Historia de la UD Agaete, un trabajo de Tomás Armas Armas.

Agachados, de derecha a izquierda, Pepe Santana, Òscar de Graciano, Eladio Martín, Cristóbal Medina, Toni el de Casto, Andrés Santana y otro, sobre 1939-1940.

La historia que se puede constatar del fútbol en Agaete arranca sobre los años 1936-1937. En esa época brillaba con luz propia el viejo y célebre Español de Agaete. Jugaba en el campo de El Turmán, situado en El Cantil y sobre la playa de La Caleta. Se comenzó utilizando pelotas de trapos o de tiras de plataneras.

Los chiquillos de esos años jugaban en cualquier parte del pueblo: en la plaza, en el parque, Las Candelarias, El Moral, Las Purreras, en “L’Arená”, en el barranco, junto al cementerio; todos los campos estaban hechos por ellos mismos.
De los documentos fotográficos más antiguos, finales de los años 30 y principios de los 40 del pasado siglo, se comprueba que todavía se jugaba descalzo y, la mayor parte de las veces, con pelotas de trapos o de tiras de plataneras.

En el campo del cementerio eran muy famosos los partidos contra el barrio de San Sebastián porque cuando perdían fajaban con el equipo de fuera a la piedra limpia, montaña abajo.
Después del campo del Turmán se pasó a jugar al Campo de Los Llanos, allá por la temporada 37-38. Era muy incómodo porque caían muchos balones al barranco. En la 38-39 se habilitó el segundo Campo de Los Llanos, más pequeño y a mano izquierda yendo para Las Palmas. Aquí jugaban también el María Las Nieves de Antonio Luisa y el Faneque de Maestro Graciliano. Los terrenos citados anteriormente no poseían ni porterías ni gradas.
Una vez cerrado el Campo de Los Llanos, los partidos pasaron a jugarse en los campos de Barrial de Gáldar y de La Atalaya de Guía y se entrenaba en Las Candelarias.


La primera competición oficial data de la temporada 39-40, organizada por la Federación de Fútbol de Las Palmas en la zona norte, entre los pueblos de
Gáldar, Guía, Moya, Firgas, Arucas, La Aldea y Agaete. Se llamaba Competición Adheridos, y en ella jugaban equipos como el Español de Agaete, Tirma, Galdense, San Isidro, Moyense, Guiense, etc.
El Campo de Las Nieves se construyó y comenzó a utilizar en 1940. Estaba situado entre el estanque de los García y las Casas Baratas. Se empezó colocando dos piedras grandes como porterías y más tarde unas cañas gruesas. Luego se hicieron con unos remos de barca y posteriormente con unos palos de parra.


Allá por los años 50 se jugaban partidos entre los equipos de barrios. Tenían lugar los domingos y se apostaba un duro por parte de cada jugador. Con el dinero ganado, los jugadores solían acudir al cine el mismo domingo por la tarde: Los Encarnados, La Villa Arriba, El Valle, Los Amarillos, María Las Nieves, El Faneque, El Bella Luna, La Villa Abajo.




Desde el año 1958 hasta 1963 se estuvo jugando en el segundo campo de Los Llanos, conocido como el de Los Remedios, y que fue el primero en ser vallado con cañas.

Desde sus inicios hasta el año 1963, en Agaete se jugaba al fútbol en terrenos prestados por sus dueños. En ese año, D. Andrés Rodríguez Martín entró en negociaciones con los Hermanos del Castillo Olivares y se hizo el municipio con el Estadio que hoy día se posee.
El foco principal de la resurrección del fútbol local fue la Barbería de Felipe y su hermano Isidro. De allí surgió la idea de hacer una selección con los jugadores de estos equipos para jugar contra un equipo aldeano, La Cardonera. Fue tanta la aceptación que tuvo que la gente pidió que se siguiese con el equipo y que se le pusiera el nombre de CD Agaete.


Este CD Agaete, desde el año 1950 hasta aproximadamente 1957 en que desapareció el Campo de Las Nieves, tuvo una gran actividad, con partidos decisivos, principalmente contra el Imperio de La Aldea y el Unión Moral de Gáldar.
En el Campo de Las Nieves comenzó su andadura el Infantil Bella Luna, compuesto por chiquillos de 9-10 años.


De este equipo salió Vicente González, primer juvenil internacional de Canarias. También Domingo el del Cápita, otro gran jugador que estuvo en los juveniles de la UD Las Palmas junto con Vicente y Paco Cruz. Felo García sería el primer jugador de nuestra cantera que pasaría a las filas del filial de la UD Las Palmas, Las Palmas Atlético.

A raíz de la desaparición del campo de Las Nieves, en 1957 aproximadamente, el Agaete pasó a jugar todos los partidos en los campos de Barrial y La Atalaya.

Desde este campo de Los Llanos se trasladaron las porterías de madera al actual Estadio Municipal, llamado desde el 11-08-1963, día de su inauguración, Estadio El Chapín, hasta el 13-06-1987 que se le puso el nombre de Alcalde Andrés Rodríguez Martín.
En cuanto a los presidentes y directivos que desempeñaron esa función en el CD Agaete y posteriormente UD Agaete, de los primeros directivos de los que tenemos constancia, allá por la década de 1950, fueron Santiago Ubierna, Santos Ubierna, Luciano Ubierna, Antonio Cruz, Felipe, “Plimo”, “Bany” y Paco “El Sordo”.

En la década de los 60, el primer presidente del que tenemos conocimiento fue D. Alberto Hernández Rodríguez.

El día de la inauguración del Estadio Municipal El Chapín, el 11 de agosto de 1963, el Presidente del Club era D. Hilario Rosario Expósito, siendo sustituido en la misma temporada por D. Alberto Hernández Rodríguez. El primer gol en este Estadio lo marcó Luis Molowny. Al finalizar el partido, se sirvió un agasajo en las Casas Consistoriales.



D. Alberto Hernández Rodríguez, es sustituido en la temporada 1964-1965 por D. Juan Mendoza Sosa, el cual fue relevado a su vez por D. Juan Álamo Sosa a mitad de temporada.

En la 64-65 la UD Agaete consigue el primer ascenso de su historia, de 3ª a 2ª regional, al ganar en Agaete por 7-2 al Rehoyano y perder el Unión Telde en el Antonio Rojas con el Apolinario por 1-0.
A partir de la temporada 64-65 con el ascenso a 2ª regional, la política de la UD Agaete fue consecuente y responsable con su propia cantera, ya que la inmensa mayoría de los jugadores con los que se trabajó fue con hijos del pueblo.

Por ello se solicitó a la Federación de Fútbol de Las Palmas la inclusión en competiciones oficiales del Juvenil UD Agaete.

En la temporada 68-69 se crea por primera vez el Infantil UD Agaete.

Se recogió el gran y extraordinario fruto con el histórico primer ascenso a la máxima categoría de aquel entonces, la Primera Regional, el 30 de marzo de 1969, con la victoria por 2-0 en el Estadio El Chapín ante el Hespérides. Ejercía como presidente en esa temporada 68-69 D. Juan Álamo Sosa. En esa misma temporada se proclama subcampeón de la Copa Federación después de perder por 3-2 ante el San Isidro en el campo del López Socas.






En la siguiente temporada, la 69-70, el equipo se clasifica para jugar la liguilla interregional, al vencer de nuevo al Hespérides, el 25 de febrero de 1970, en el Estadio El Chapín por 2-0.


Varias temporadas después se desciende a 2ª Regional y se consigue un nuevo ascenso a Primera Regional el 7 de abril de 1974, al ganar el Agaete al Isleta, en el Estadio El Chapín, por 4-1.

Posteriormente se haría cargo de la presidencia del Club D. Sebastián Sosa Álamo en la temporada 70-71.

A continuación D. Antonio Melián Alemán en la 71-72, y de nuevo, D. Juan Álamo Sosa desde la 72-73 hasta la 74-75; le siguen en la ostentación del cargo D. Nelson Moreno García, en la 75-76 y 76-77, D. Francisco Rosario García, 77-78 y 78-79.


D. Antonio García Ojeda en las 79-80 y 80-81. D. Alberto Álamo Sosa a partir de la temporada 81-82, ascendiendo la UD Agaete por primera vez a la categoría Preferente en la 85-86 con Juan José Sosa como entrenador.


D. Antonio Casado Gutiérrez será el Presidente durante las temporadas 86-87 y 87-88.

D. Feliciano Cruz Álamo ostenta el cargo a finales de la década, alcanzando de nuevo el equipo la categoría Preferente en la 88-89 con Francisco Viera de entrenador, continuando en la 89-90 con Ceferino Jiménez, a excepción de los últimos 7 partidos en los que se sentó en el banquillo Francisco Mendoza, que continuó en la 90-91, también en Preferente. En la 92-93 se produce un nuevo descenso a 2ª regional.

Se hace cargo del Club a partir de la temporada 93-94 D. Antonio Calcines Molina como Presidente, con el equipo en 2ª regional, hasta la 97-98. El equipo asciende a 1ª categoría y de nuevo a la categoría preferente en la 94-95, con Francisco Viera de entrenador, y juega en la misma la 95-96 y la 96-97 en la que desciende a Primera y posteriormente en la 97-98 desciende a Segunda.


En la 98-99 se hace cargo de la Presidencia D. Emilio Díaz Osorio y el equipo asciende a 1ª Regional con Félix Padrón ( Félix Oramas ), en el banquillo. En la 99-00 pasa a ser el Presidente del Club D. Jesús Méndez Álamo. El equipo, con el mismo entrenador, consigue dos nuevos ascensos consecutivos a Preferente y a 3ª División Nacional, éste último por primera vez en su historia, el 27 de mayo de 2001.







A continuación se desciende a Preferente en la 2002-2003 y en la 2003-2004 ocupa la Presidencia durante dos meses D. Blas González Rodríguez.


Durante el resto de la temporada y la 2004-2005 el Presidente será D. Carmelo Mendoza García, con el equipo en la categoría Preferente y Orlando Hernández de entrenador.
En la temporada 2005-2006, asume el cargo de Presidenta Dª María del Carmen Martín Rivero y D. Jesús Méndez Álamo el de Gerente, continuando el equipo en la categoría Preferente y Orlando Hernández como entrenador. Pasadas varias temporadas, y después de la contratación de nuevos entrenadores, el equipo desciende a Primera Regional.


En la 2009-2010 se hace cargo de la Presidencia D. Aday Santana González y en la temporada 2014-2015, con el equipo en 1ª Regional, regresa D. Jesús Méndez Álamo como Gerente, con el objetivo de continuar durante tres temporadas más, es decir, hasta la 2017-2018. Desempeña el cargo de entrenador Rito Jiménez.



En la temporada 2016-2017 es nombrada Presidenta del Club Dª Laura Méndez Mateo y designado entrenador Tito Díaz.

Vídeo 60 aniversario del Club
Ascenso 1974.

Autor del articulo: Armas Armas, Tomás, 21 de febrero de 2017, Villa de Agaete.

lunes, 1 de mayo de 2017

LAS CRUCES DE MAYO Y OTRAS EN AGAETE

Cruz de "Las Peñas", Agaete.

Según la tradición cristiana en el año  324, el emperador Constantino envió a su madre Santa Elena a Jerusalén en busca de la cruz de Cristo, siendo encontrada un 3 de mayo. Santa Elena en su muerte pidió a los creyentes que conmemoren el día de su encuentro y así entró en el calendario cristiano dicha celebración.
El mes de mayo es el mes de las flores, ya existían costumbres paganas de adornar palos para celebrar fiestas en dicho mes, la costumbre fue evolucionando de la mano de la iglesia, cambiando el adorno del palo por el adorno de las cruces, costumbre muy arraigada en toda España y Latinoamérica.
En Agaete no iba a ser distinto, el origen de la celebración se pierde en la memoria de nuestros mayores y probablemente nos remontemos a los tiempos de la conquista y colonización. 
La tarde de la víspera del  3 de mayo se enraman las cruces, en las fachadas de las casas se colocaban pequeñas cruces cubiertas de flores, recuerdo en mi niñez ir a coger flores en las abundantes buganvillas o papeleras que entonces bordeaban el "huerto de las flores". 

Las cruz más emblemáticas de la villa, la de "las peñas", se enramaba con solemnidad, acudían el sacerdote junto con los fieles y se rezaba a sus pies.
La cruz de "Santiaguito" era otra de las cruces simbólicas de Agaete, la cruz desapareció hace muchos años, coronaba  la cima de una loma situada sobre la gasolinera de los "Titos", en las proximidades de "Cueva Blanca". La colocó Santiago Ceballos y como reza unas palabras escritas en el lugar sobre una losa de cemento, se colocó el 23 de junio de 1942. La historia de esta cruz nos remonta a la guerra civil española. Tres hermanos de Santiaguito fueron a la guerra, tras ser desmovilizados regresan a la villa, parece que dos enfermos por causa de las calamidades de la contienda, al parecer de enfermedad pulmonar, tras unos años se curaron, la cruz es símbolo de vida y de muerte, en promesa y agradecimiento por su regreso y sanación decidieron colocar la cruz, la tradición oral dice que el día que acudieron a colocarla les acompañó todo el barrio de San Sebastián en procesión. 
El día 17 de julio de 2020, año de la pandemia,  un grupo de amigos subimos a "cueva blanca" y colocamos nuevamente la simbólica cruz, realizada por Pedro Alemán Suárez.




Santiaguito Ceballos (Santiaguito el del cine)

Cada tres de mayo mientras tuvo fuerzas, Santiaguito y numerosos vecinos de San Sebastián subían a enramar la cruz. Santiaguito fue muy popular entre varias generaciones por ser durante muchas décadas, hasta su jubilación, el peculiar portero y acomodador  del viejo cine de Agaete.

Inscripción al píe de la cruz.


Cruz de Santiaguito (http://agaetehistoriasypersonajes.blogspot.com.es/)

Otra de nuestras peculiares cruces es la que se encuentra sobre el "Roque Antigafo" o Roque de las Nieves, colocada con ocasión de la llegada del siglo XX, llamada "cruz del siglo". Se colocó según la tradición oral a las cero horas del día 1 de enero de 1900, en medio de repique de campanas, fuegos artificiales y hogueras para alumbrarse, entre el grupo de entonces jóvenes que subieron al roque se encontraba Pedro Martín Santana, padre de Anselmo Martín.

La "cruz del siglo" del Roque Antigafo (1977, el autor del blog en la cruz)


LA CRUZ DE "BARTOLO PAPA": En los años cuarenta del pasado siglo apareció por Agaete un personaje llamado Bartolo Sosa Falcón, al que, como no podía ser de otra manera, se le colocó un nombrete y como se dedicaba a plantar y vender papas, "Bartolo papa" se quedó, al parecer era de Santa María de Guía. Compró un terreno en la zona entre la actual finca de la La Laja y la siguiente hacia el fondo de los Berrazales. Se empeñó en construir un pozo para buscar agua. Comenzó a perforar y cuando llevaba cerca de doscientos metros excavados, como seguía sin aparecer el agua, desesperado por que el preciado líquido no aparecía, prometió colocar una cruz en un lugar de difícil acceso, en las faldas de las laderas de Tamadaba, justo encima de donde estaba excavando, al llegar a los doscientos metros de profundidad apareció el agua. "Bartolo papa" cumplió su promesa y colocó la cruz.
El pozo de Bartolo papa es probablemente el pozo de mayor profundidad de Agaete. (situación de la cruz en siguientes fotos gentileza de Jorge Saavedra Bolaños). 





Otro de los motivos de colocar cruces, esta vez en caminos y senderos era para señalar el descanso de los entierros, llamándose a estas cruces, "la cruz del descanso".  
Hasta la década de los cincuenta  del pasado siglo los fallecidos en los barrios del Valle, el Risco o los Llanos, se traían a hombros hasta la parroquia de Agaete, por lo que había que habilitar lugares para descansar los acompañantes y la caja con el difunto. 
Cuando el difunto era tan pobre que no tenía ni para el ataúd, se usaba uno comunal que se guardaba en cuevas y que una vez enterrado el finado se devolvía a su lugar para el siguiente uso. 
Cruz del descanso del camino viejo a El Risco

Cruz del descanso en el "Turman", camino vecinal a Gáldar, por donde llegaban los entierros de los "Llanos". (con la cruz cargada)

En la carretera del Valle existen varias cruces del descanso, siendo la más llamativa la cruz que está a la entrada del pueblo y que da nombre al lugar, "la cruz chiquita". 
Otras las podemos encontrar en el camino al Risco o en el camino a los Llanos, actual Piso Firme. Era una costumbre orar por el alma de los difuntos al pasar por estas cruces, colocar dos piedras sobre ella, quitar otras dos y rezar, lo que se conocía como cargar y descargar la cruz.


Cajas comunales que se usaban cuando el difunto no tenía ni para pagarse el entierro.

Una cruz curiosa y con historia es la cruz colocada en la fachada de la iglesia junto a la puerta pequeña de entrada.

Esta Cruz fue colocada en conmemoración de la "Santa Misión" que visitó la localidad entre los días 9 y 16 de diciembre de 1951, preparando la llegada de la virgen de Fátima que llega el 16 del mismo mes y que tan grato recuerdo dejó en aquellas generaciones. Eran tiempos de gran fervor religioso y los sermones de los padres misioneros Uranga y Ozaeta, siempre estuvieron en la memoria de nuestros mayores.

Hay otras cruces diseminadas por la geografía de la villa, señalando el lugar del final de una manera trágica de la vida de alguna persona o como memorial de los que dieron la vida por la patria, eso sí, en uno de los dos bandos, llamada "Cruz de los Caídos".



Cruz de los Caídos de Agaete.

Agaete siempre ha sido un pueblo amante de sus tradiciones que no se pierdan nunca.


Enramado de la Cruz de las Peñas, 2-5-2017.
La cruz de las misiones de 1951, engalanada. 3-5-2017

viernes, 21 de abril de 2017

LA LEYENDA DE LA CUEVA DE LA VIRGEN.

Lugar conocido como la cueva de la virgen, próximo a Guayedra.

Entre el Puerto de Las Nieves (Agaete) y la Playa de Guayedra, muy próxima a esta última, en el acantilado existe una enorme gruta, de unos treinta metros de altura que la pleamar inunda en parte, refugio de palomas silvestres y gaviotas.
La gente de mi generación y los marineros siempre la conocimos como la "cueva de la virgen", porque existía una leyenda que se transmitía por tradición oral de que en dicho lugar en la antigüedad había aparecido la "virgen de las Nieves".
Evidentemente no se trata  de las actuales tablas flamencas que veneramos, sino una primitiva talla de la Virgen.

En las flotas de la conquista era costumbre llevar a bordo de los navíos una pequeña imagen de la virgen, "la galeona" para la flota andaluza, era la imagen  de la virgen del Rosario con niño en los brazos, con túnica roja y manto azul, de amplia devoción en toda Andalucía desde el siglo XV, patrona de Cádiz y protectora de la gente de la mar hasta 1901, que pasa a ser la virgen del Carmen, pues la navegación a vela era tan complicada que había que ponerse en manos de dios mediante intercesión de la virgen o algún santo, a los que acudían en caso de escasez de vientos, tempestades, epidemias y otras calamidades.

Las naos del General Pedro de Vera, fletadas en Cádiz y con la mayor parte de la tripulación andaluza, desembarca en la bahía del Gayerte (Agaete), a principios de agosto del año 1481, probablemente el 5 de agosto, festividad de la virgen de Las Nieves. Era costumbre de los conquistadores poner el nombre del santoral del día a los nuevos lugares de desembarco donde montaban sus campamentos y que carecían de nombre, siendo esta es la hipótesis mas plausiva del origen del topónimo Puerto de Las Nieves. No tengo ninguna duda de que se tuvieron que encomendar  a la "galeona" de los navíos, pues la resistencia que encontraron de los canarios fue fuerte y les causó mucho daño y heridos. 
Dos meses después, tras la construcción de una pequeña fortaleza, Vera y sus huestes regresan al Real de las Palmas y su flota abandonó la bahía de Las Nieves, dejando una guarnición de treinta hombres al mando de un joven Capitán de 25 años, llamado Alonso Fernández de Lugo. 
Como era práctica habitual la fortaleza tuvo que tener una capilla o ermitorio y como costumbre en aquellos tiempos fervorosos y de advocación mariana, debieron de tener alguna imagen de la madre de Dios, la Virgen, para que les sirviera de consuelo espiritual. De esta pequeña capilla surge años después la ermita de las Nieves, que a lo largo de los siglos va sufriendo diferentes modificaciones arquitectónicas hasta llegar a la que conocemos en la actualidad.

En el año de 1944, el comisario provincial de excavaciones arqueológicas, Sebastián Jiménez Sánchez, durante el mes de agosto, publica en el diario "La Falange" una serie de artículos titulados "Apuntes históricos: Agaete y su virgen de las Nieves", en los que cita lo siguiente:
"El historiador y médico, natural de Telde, Gran Canaria, Doctor Marín y Cubas en su libro "Historia de las siete islas Canarias", redacción de 1687, al hablar de Fernández de Lugo y la conquista de La Palma, folio 70, dice:
"Y mandó hacer capilla al Arcángel San Miguel con imagen de Nuestra Señora de Las Nieves que trajo consigo de Canaria, habiéndola tenido el Gaete onde la halló quebrada la cabeza del niño y el cuerpo de la imagen que no le falta pedazo alguno, es de barro colorado cocido, de tres palmos con letras, mal formadas y gastadas alrededor del manto y un niño a el brazo derecho, hoy está metida en una funda de madera que la hace más alta y es aderezada con vestidos y joyas y la cabeza del niño es postiza sobre su ropa y las manos de la imagen, es señora muy milagrosa, fue de los mallorquines"



Marín y Cubas reafirma en el folio 91 de su obra citada que; «en el Gaete se halló entre las piedras una imagen de Nuestra Señora, quebrada y despegada la cabeza del Niño, de barro colorado muy fino, está en la Palma y primero en Canaria, Nuestra Señora de las Nieves, todo el tiempo que duró la conquista desde que se fabricó el fuerte».

Como se ve, queda probado con el texto de Marín y Cubas, escritor de gran prestigio y autoridad en la historiografía canaria, que la Virgen de las Nieves de La Palma, fue llevada allí desde Agaete en Gran Canaria por el conquistador Alonso Fernández de Lugo, primer alcalde de la fortaleza de "Gaete", una vez que vendió sus posesiones en Agaete para marchar a la conquista de Tenerife y La Palma.
D. Francisco de Armas (1872-1955), publica en el diario "la Falange", el mismo día otro articulo en el que dice;
"Don Tomás Marín y Cubas, en redacción hecha en 1687, en que copia una cédula que, según Abreu Galindo, fue dada en Toledo el 4 de Febrero de 1484, dice lo que sigue: 
muchos caballeros conquistadores que allí poblaron i tuvieron tierras, i aguas i buenos repartimientos i Alonso Fernández de Lugo en Gaete, i la capilla que se hizo era de Ntra. Sra. de Las Nieves..." (Folio 63).

Marín y Cubas a quien le corresponde además el mérito de ser el compilador de las transcripciones más antiguas conocidas de la conquista, las relaciones de Antonio Sedeño y Gómez Escudero, como natural de la isla, probablemente estuvo en Agaete, ya que entre otras cosas describe los restos de la fortaleza de Lugo con todo detalle y tuvo que tener conocimiento de primera mano sobre la historia de la aparición de la virgen y su traslado con Lugo a La Palma.
A la vista de los artículos publicados en la prensa por el Sr. Jiménez Sánchez, varios sacerdotes palmeros, le replican mediante la prensa chicharrera o en cartas al párroco de la villa D. Manuel Alonso Luján, alegando que la virgen de la Palma no tiene nada que ver con nuestra virgen de las Nieves o Agaete, datándola varios siglos antes de la llegada de Lugo a La Palma, sin dar prácticamente argumentos que desvirtúen lo afirmado por Marín y Cubas y la lógica conquistadora de llevar las imágenes divinas de un lado para otro. 
Jiménez Sánchez les réplica y les reta a realizar una inspección ocular de la imagen, para ver si lo relatado por Marín y Cubas, dos siglos antes, sobre los defectos y composición de la talla coinciden, no obtiene contestación.

La prueba documental más antigua que se ha podido encontrar, recogida por el desaparecido historiador palmero Don Alberto José Fernández García en su detallado trabajo titulado Real Santuario Insular de Nuestra Señora de Las Nieves (León, 1980), es la cita encontrada en el Libro de Repartimientos, donde consta que Lope Hernández y Aparicio Rodríguez, medidores y deslindadores de las tierras de la Isla, nombrados por el Adelantado Fernández de Lugo el 23 de enero de 1507, dicen: y otro título que ansi mesmo le dicen Santa María de las Nieves un solar de cincuenta codos…
Actual ermita de la Virgen de las Nieves de la Palma.

El Padre franciscano Fray Diego Henríquez, en su obra sobre las sagradas imágenes aparecidas en Canarias (1714), describe el icono original de la Palma con las siguientes palabras: Es esta venerable imagen de escultura algo menos de una vara de alto (Es una talla modelada en terracota que mide 57 cms. de altura); su materia de piedra extraordinaria entre roja y blanca; el rostro es perfecto y lleno; los ojos, rasgados y abiertos que parecen mirar a todas partes; las mejillas rosadas; el color moreno, no con exceso obscuro; ostenta majestad y mueve a veneración y devoción; la túnica es roja y ceñida con cíngulo; el manto es azul; el Niño le sale del corazón, dentro de la cual está incluida la mayor parte del cuerpecito...

El profesor Jesús Pérez Morera, en su obra "Silva" (1994), y según informó la también profesora palmera Gloria Rodríguez, "hubo una época en que la cabeza del Niño Jesús se hallaba quebrada por el cuello pegada con cera (Libro de Visitas y cuentas de fábrica, Inventario de 1618)."
En La palma siempre se ha escuchado hablar sobre una extraña inscripción que tenía la virgen grabada en su espalda. Una enigmática palabra, "ASIETA", traducida por las iniciales de " Alma Santa Inmaculada en Tedote Aparecida". Tedote es el nombre guanche de la capital de la isla, Es así como el erudito Juan Bautista Lorenzo Rodríguez (1841–1908) se le había ocurrido descifrarlo, un nombre que llevan muchas mujeres palmeras, asumida como sinónimo de Nieves.
Modernas y argumentadas teorías, como la del profesor doctor de bellas artes, de la Universidad de la Laguna, Miguel Ángel Martín Sánchez (La Palma 1959), achacan la talla al escultor centro europeo Lorenzo Mercadante de Bretaña,  que vino a Sevilla para trabajar en su catedral entre los años 1454 y 1468.


Comparativa, dibujo virgen de Las Nieves y imagen de Mercadante catedral de Sevilla. (Lorenzo Mercadante las manos que modelaron la Virgen, Profesor Miguel Ángel Martín Sánchez, revista BienMeSabe.org)

Aunque los párrocos de La Palma nunca contestaron los requerimiento de Sebastián Jiménez Sánchez, relativos a la inspección de la imagen, transcurrido más de setenta años, se ha demostrado que los detalles que da Marín y Cubas en 1687, sobre la imagen encontrada en Agaete, medidas, composición, descripción y daños, en especial la rotura de la cabeza del niño, coinciden con la de La Palma, más el sentido común y la lógica militar del Capitán Alonso Fernández de Lugo de trasladarse a la conquista de La Palma con la talla que veneraba en Agaete y que tan buen cobijo le había dado hasta el momento, se puede dar como muy buena la hipótesis de que la "Señora de La Palma", pasó antes por Agaete.

Bibliográfica consultada:
Diarios la "Falange" del mes de Agosto de 1944.
Apuntes históricos: La Villa de Agaete y su Virgen de las Nieves , Sebastián Sánchez Jiménez 1945.
Nuestra Señora de Las Nieves; Retazos Históricos-artísticos José G. Rodríguez, nº 168 Revista BienMeSabe.org
Lorenzo Mercadante, las manos que modelaron la Virgen de Las Nieves, Miguel A. Martín Sánchez 30-11-2010 BMS.ORG nº 342.

viernes, 14 de abril de 2017

LA HISTORIA DEL HUERTO DE LAS FLORES.

El "huerto de las flores" antes de 1896, (FEDAC)

En este reducto de la naturaleza donde dios derramó notables dones que se llama Agaete, en medio del casco urbano, junto al barranco, existe un lugar que a simple vista no es más que un resplandor verdoso en esta parte seca del valle de Agaete.
No tendría mayor importancia si no fuera por su historia, los árboles y plantas que contiene, que lo convierten en algo singular en la isla de Gran Canaria.
El huerto fue configurado con la unión de dos fincas separadas por el "barranquillo", una el actual huerto y la otra el actual aparcamiento público colindante, compradas por don Francisco Cayetano de Armas Pino, que nació en Agaete el día 7 de agosto de 1796. El huerto que en un principio no fue sino una propiedad más de la familia de Armas, para producir y comercializar frutas y verduras, fue poco a poco convirtiéndose en algo más que un simple huerto. Por herencia llegó la propiedad a un nieto  de primer de Armas propietario, D. Francisco de Armas Merino, gran amante de la botánica.
D. Francisco aprovechaba sus viajes, los viajes de los familiares o de los agaetenses, en especial al Caribe, para traer o encargarles esquejes y semillas exóticas que con mucho mimo fue  plantando en el huerto.


Fotografía anterior a 1896, se observa la plantación de plataneras en una parte del huerto.

El microclima que se da en Agaete, con prácticamente las mismas horas de sol que en la zona sur, una tierra volcánica agradecida, con una pluviometría generosa y abundantes manantiales ricos en nutrientes, fuente de "los Chorros", heredad del "Caidero" y del "Álamo", algunos ya agotados, hicieron el milagro de que en apenas cuatro mil metros cuadrados crezcan en armonía, más de cien especies de árboles y plantas procedentes de diferentes partes de la tierra.
En 1.883, la escritora de viajes inglesa Olivia Stone, visita el huerto en compañía de D. Antonio de Armas y así lo cuenta en su libro "Tenerife y sus seis satélites"; "...nos llevó a visitar su jardín, no el que está contiguo a su gran casa, sino uno que está más abajo, cerca del barranco, comenzó a llover fuertemente, pero el espeso follaje de los árboles evitaba que nos mojáramos, protegiéndonos por completo, naranjas, mangos y guayabas, caían de los árboles y los pisábamos al caminar, plátanos, aguacates y toda clase de frutas crecían en abundancia. El jardín era en realidad una selva de vegetación exuberante...."
Fotografía posterior al temporal de 1896, sobre 1900, se observa como el barranco arrasó la mitad del huerto, muros en construcción, fotografía realizada desde el puente.

El huerto no fue ajeno a las catástrofes naturales que azotaron Agaete a lo largo de los tiempos, así el 19 de febrero de 1896,  un fuerte temporal de agua hizo que el barranco corriera como no lo había hecho nunca, llevándose edificaciones y arrasando la mayor parte del huerto, arrancando  árboles centenarios que fueron a parar a la marea, dejando la mayor parte del terreno convertido en un pedregal.
Con las ayudas que se recaudan, gracias a la solidaridad de toda España, incluida la reina que manda un donativo para la reconstrucción de los daños, el huerto se reconstruye, se vuelve a rellenar de tierra, comenzando la familia De Armas la replantación de nuevas especies exóticas, conseguidas por viajeros, marineros o traídas por D. Francisco de Armas Merino del jardín botánico de la Orotova.
En 1927, la familia de Armas arrienda el huerto a un agricultor, pequeño propietario de tierras, llamado D. Isidro García Sosa, padre del que fuera alcalde de la villa D. José Antonio García Álamo, quien continuó  con la plantación de especies exóticas, a la vez que se plantaban plataneras y tomates en parte  del huerto.
En 1955, tras la muerte de D. Francisco de Armas Merino el Huerto pasa a propiedad de su hijo, el escultor y ex alcalde de la localidad D. José de Armas Medina.


D. José de Armas Medina, último propietario del Huerto de las Flores. (el imaginero D. José de Armas Medina)

Entre 1973 y 1974, el ayuntamiento realiza gestiones para intentar que el "huerto" pase a propiedad municipal, haciendo un enorme esfuerzo económico para la época, siendo finalmente vendido en julio de 1974, por poco más de dos millones y medio de las antiguas pesetas, unos 15.000 euros. Era época de sequía y de carestía del agua y el huerto pasó sed al igual que el pueblo y estuvo a punto de perecer, pero afortunadamente aguantó, el alcalde D. José Antonio García Álamo, que sentía una devoción casi espiritual por el huerto, donde pasaba muchas horas tijera de podar en mano, plantó nuevas especies, algunas procedentes del vivero del botánico Kunkel y le dio el impulso que le hacía falta.
Así el árbol del alcanfor, de la canela (ya desaparecido), el de las maracas (güiros), el pitango japonés, el mítico tamarindo, que ya en el Génesis, 21, 33, se lee; "el primer árbol que Abraham plantó en Bersabé fue un tamarindo", la lima y el limón, el canistel, la avellana australiana, "el borrachito", árbol curioso lleno de espina, llamado así en América porque el que se arrima borracho termina arañado por las espinas, café, diversas variedades de mangos, jacarandas, flamboyanes,.... florecen cada año. Presidiéndolo todo un gran pino canario y cuatro palmeras centenarias, que algunos escritores aseguraron que dieron cobijo a los aborígenes de la isla y de las que ya queda solo una.


Palo borracho.

Gúiro o árbol de las maracas.

El huerto fue lugar de tertulias y en él se inspiraron nuestros mejores escritores, poetas, Tomás Morales, Saulo Torón, Alonso Quesada, los hermanos de la Torre, D. Francisco de Armas, pintores, escultores, arquitectos y muchos más que dieron esplendor y gloria a nuestra tierra. 
Era también lugar de oración, recuerdo en mi niñez como todas las tardes a mediado de los años sesenta del pasado siglo, mi bisabuela "mana Ciona", nos llevaba a rezar el rosario junto a las "niñas Medina", Señoritas Grabiela y Juana, dos ancianas solteronas, tías del propietario D. José de Armas. Recuerdo aquel coro de abuelas enlutadas hasta los tobillos, sentadas en los sillones de mimbre, los niños en el centro sentados en el suelo, el premio de aguantar la letanía era saborear un cartucho de mangos, mientras las ancianas se tomaban un café del propio huerto, antes muy abundante y que una decisión municipal poco acertada acabó con él.
Hoy el Huerto de las Flores es patrimonio del pueblo de Agaete, porque es arte y poesía, es belleza y la belleza debe de disfrutarla también los humildes, es historia y recuerdos y la historia debe pertenecer a los pueblos.

El Huerto 1975, cuadro al oleo, del autor del blog.

La constitución del huerto de las flores  está documentada en sus escrituras de 23 de Mayo de 1833 y 1842.

"Otra finca bajo de riego y con arbolado, denominada Huertos de las Flores por donde se halla cercada de mampostería y tiene en su interior un pequeño cuarto junto a la portada de entrada. Tiene de superficie quince celemines un cuartillo y una media braza equivalentes a veinte y cuatro áreas, nueve centiáreas y cinco mil seiscientos noventa y nueve centímetros cuadrados, y linda por el naciente con la calle de su situación. Poniente con el barranco Público, Norte terrenos que fueron de Juan García Suárez y de don Francisco Herrera Ramos, y Sur, con huerto de herederos de doña Candelaria de Sosa. Esta finca se ha formado con la unión de dos trozos que adquirió don Francisco de Armas Pino, en la forma siguiente: un trozo por remate que hizo a la Real Hacienda, según escritura que, en nombre de la misma, le otorgó el Señor Intendente de la Provincia, en Santa Cruz de Tenerife, ante el escribano público don Manuel del Castillo, el trece de julio de mil ochocientos treinta y tres, habiéndose tomado razón en la antigua contaduría al folio ochenta y dos vuelto del protocolo primero; y el otro, por compra ejecutada a don Cristóbal y doña Margarita Sánchez, en escritura otorgada por ésta y por don Fernando Ramos, como apoderado de don Cristóbal, en la ciudad de Guía ante el Escribano público don Ángel Rodríguez de Tovar, el veinte y tres de mayo de mil ochocientos cuarenta y dos, habiéndose razonado en la antigua contaduría, al folio ciento veinte y dos vuelto del protocolo tercero. Su valor setecientos veinte y nueve pesetas, setenta y dos céntimos."

Al fondo palmera  washingtoniana plantada por mí en el año 1979, apenas tenía poco más un metro de altura, la tenía mi madre en una maceta y empezaba a ser molesta por la altura, pedimos autorización al alcalde D. José Antonio García Álamo y no dio permiso para plantarla   en esa zona que en aquella época estaba despejada.

viernes, 31 de marzo de 2017

D. JOSÉ DE ARMAS MEDINA, UN HOMBRE NO SUFICIENTEMENTE VALORADO.


Si tuviera  que elegir un personaje importante en la historia moderna de Agaete, no tendría ninguna duda, D. José de Armas Medina, artista como ninguno, autodidacta, político sin bajezas, apasionado de su pueblo y de su patria, la chica y la grande, hombre excepcional, sencillo, todo un caballero.
“Me duele España”,  “¡Soy Español!, Español de nacimiento, de educación, de cuerpo, de espíritu, de lengua y hasta de profesión y oficio; Español sobre todo y ante todo", estas palabras de Unamuno las hacía suya D. José de Armas, era ante todo un patriota, muy creyente.
Tuve la suerte de tener su amistad en los últimos diez  años de su vida que coincidieron con mi etapa profesional en Agaete, de compartir cada doce de octubre la festividad de nuestra patrona la virgen del Pilar, por la que sentía una gran devoción, a la que siempre acudía, primero en compañía de su esposa Doña Pilar y en sus últimos tiempos de su hija, con las que mantenía una eterna discusión por el número de güisquis que le dejaban tomar, nunca faltó a la cita mientras le acompañó la salud.

Con D. José de Armas,  principio de los años noventa, en el huerto de las flores, homenaje a los policías locales jubilados. 

Cuando el terrorismo de ETA nos golpeaba, la primera llamada de condolencia y ánimo que recibía era la de él, cosa que en esos momentos tan duros para la familia de la Guardia Civil era digno de agradecer. 
No pretendo hacer ninguna biografía, ya existen y muy completas, pretendo contar su historia y el importante legado que dejó al pueblo de Agaete.
D. José de Armas nace en "la casa de los Armas", actual Ayuntamiento de Agaete, el 27 de marzo de 1913, en la villa pasa los primeros ocho años de su vida, hasta que su padre decide llevarse toda la familia para Las Palmas. Nunca perdieron el contacto con el pueblo, donde pasaban los veranos y vacaciones escolares, regresó definitivamente tras su jubilación y el el cementerio parroquial de la villa reposan sus restos para la eternidad.
La tragedia de la guerra civil y sus horrores le marca para el resto de su vida, le pilla en Madrid, estudiando arquitectura. Está en el bando equivocado según las enseñanzas que había recibido y la fe que profesaba. Intenta salir de Madrid refugiándose en la embajada de Finlandia, en las puertas es detenido y trasladado a la Dirección General de Seguridad. La fortuna le sonríe, pocos días después la embajada es asaltada por milicianos y asesinados todos los refugiados.
Tras quince días de detención, las gestiones de sus familiares madrileños consiguen ponerlo en libertad y esconderlo en casa de un tío suyo. Harto de estar escondido, en vista que la guerra se alargaba y las tropas de Franco no llegaban, cuando se entera que su quinta es movilizada por la república, por lealtad geográfica, por salvar el pellejo y por no poner en riesgo el de su familia que le escondía, sin convencimiento se alista en el "ejército rojo" el 1 de marzo de 1937, convirtiéndose en el único culeto, al menos tengamos conocimiento, que "combatió" en el frente a las tropas de Franco, encuadrado en la 42 brigada mixta, 166 batallón, 2ª Compañía. 
Al ser estudiante universitario y buen dibujante, hace labores de enseñanza, de propaganda y actividades artísticas para el bando republicano.
Un incidente con sus compañeros y su republicanismo de última hora, hacen que le mande a primera línea del frente en la ciudad universitaria de Madrid.


Trincheras republicanas de la Ciudad Universitaria de Madrid.

Su mayor angustia fue pensar que en las trincheras del otro lado de la Casa de Campo, hacia donde ellos disparaban y de donde les caían las bombas, se encontrara algunos de sus hermanos, todos movilizados en el ejército de Franco, Gabriel, Paquico médico militar, Juan, padre del escritor y académico JJ, Armas Marcelo o Fernando. Me contó en una ocasión que rezaba a escondidas, pues ya había visto fusilar a más de uno por rezar.
Fue herido por un obús de mortero en una pierna, lo que le llevó al hospital donde pasó el último año de la guerra, librándose de la carnicería que se formó en el frente de la Ciudad Universitaria, cuando fue asaltado por el ejército nacional.
En el hospital fue encontrado por su hermano Juan, Teniente de milicias, una vez ocupado Madrid, quedó incorporado a un batallón mixto hispano-italiano, donde era oficial su hermano. En julio de 1939, es desmovilizado, regresando a Canarias.
Su obra artística es muy extensa, desde sus primeras caricaturas, sus primeros bustos escultóricos, decenas de tallas religiosas hasta su obra cumbre, Santa Ana y la virgen niña, que preside el altar mayor de la catedral de Las Palmas.


¿Porqué lo considero el agaetense más importante?.
¿Qué cosas son importante para un agaetense?, nuestra virgen de las Nieves, nuestras fiesta de la rama, el Huerto de las flores,... ya nadie imagina la virgen de las Nieves sin ese trono lleno de elementos marineros o los  dos ángeles que sobre una nube la suben en volandas al pueblo cada cinco de agosto, obra de nuestro insigne escultor. Nadie imagina una rama sin esa tradición que él comenzó, realizando los papagüevos que representa a personajes conocidos y carismáticos del pueblo, como "Megui", el pupulo, el paletú, la pelica, Vicentillo, el carila,... todos realizados por José de Armas y que ahora sigue con esa tradición Rosendo Martín, que colaboró con él un tiempo. No se puede imaginar la semana Santa de la villa sin ese Cristo con la cruz a cuesta, obra del escultor o la virgen de los Dolores, donada al pueblo por la familia de Armas.


Ya no se puede comprender nuestro paisaje sin la estatua de Lorenzo Godoy, la de su padre, D. Francisco de Armas, decapitado en la puerta del ayuntamiento o la de los tres poetas, todas obras de nuestro predilecto hijo, José de Armas. 
La venta de su propiedad, el huerto de  las flores al ayuntamiento de Agaete, cuando podía haberlo vendido en el mercado a mejor precio, hizo que hoy todo el pueblo pueda disfrutar de ese hermoso jardín.
Siempre fue un luchador polémico, en los años sesenta del pasado siglo creó el CIT (Centro de Iniciativas y Turismo) de Agaete, para atraer visitantes y fomentar esa fuente de riqueza.
Luchó como nadie por la carretera y variante de la Cuesta de Silva. No tengo dudas de que si la madre del cordero en conseguir la construcción de la variante fue el CIT, el padre del cordero fue D. José de Armas Medina, junto con D. José Antonio García Álamo, y en menor medida los alcaldes de Guía, Galdar y Agaete.


El Eco de Canarias, 29 de marzo de 1971.

Se cuenta una anécdota, que cuando el ministro de obras públicas vino a la isla con ocasión de inaugurar la carretera del Rincón a Bañaderos,  consiguieron que llegará hasta la Aldea para que vieran las peligrosas comunicaciones que tenía la zona, a D. José no se le ocurre otra idea que ponerse de acuerdo con el alcalde de Guía para que tres camiones cargados de plátanos estén preparados al comienzo de la Cuesta de Silva y a la vista de la comitiva ministerial arrancaran para que el ministro viera la realidad diaria de los usuarios de la vía, la guardia civil se las vio y deseó para abrir paso a la caravana de la autoridad, nada más llegar a Madrid el ministro libró siete millones de pesetas para iniciar el proyecto de los puentes. D. José se llevo una reprimenda del gobernador Civil del momento, que rápidamente supo que detrás de lo de los camiones estaba él.

En los años sesenta al párroco de la villa, D. Teodoro, no se le ocurre otra cosa ante el deterioro que sufre la ermita de las Nieves, que proponer la disparatada idea de la demolición, excepto la parte del presbítero y la construcción de un templo nuevo mayor. Empieza un rife y rafe donde D. José de Armas contrario a la propuesta de la iglesia, maniobra con sus allegados y logra la declaración de monumento histórico provincial de la ermita en tiempo récord, con fecha 5 de abril de 1971, por lo que consigue que solo se puedan hacer obras de conservación y restauración en la edificación, paralizando las intenciones de la iglesia.
Otras de sus luchas  y polémicas fue la defensa del puerto deportivo comercial de Las Nieves, que levantó pasiones en la villa, encabezó las manifestaciones, movilizó a los pescadores y a todo el pueblo, tuvo la suerte de verlo culminado.

Portada diario la Falange 12 de octubre de 1954, dibujo realizado por D. José de Armas.

En 1983, siguiendo la tradición de Los Armas, se presenta nuevamente a la alcaldía de Agaete por el partido Alianza Popular, esta vez gana y preside el ayuntamiento. En el primer pleno renuncia a cualquier remuneración, cosa que hacen todos sus concejales,  son tiempos difíciles,  el presupuesto apenas da para pagar los empleados y los problemas de abastecimiento de agua agobian la localidad. 
Su obra más emblemática es el paseo de los Poetas del puerto de Las Nieves, sus presiones hacen que el nuevo refugio pesquero y muelle comercial se haga realidad, las fiestas se potencian . El 30 de junio de 1987, da por finalizada esta etapa y abandona la política.
A pesar de ser un hombre acomodado, nunca hizo ostentación de riqueza, vivía de forma sencilla con su pequeño utilitario que le traía y llevaba al Angosto, en sus últimos años donaba la mayor parte de su pensión a Caritas, era un creyente fervoroso.
El 29 de diciembre de 1995, el ayuntamiento de Agaete, en un acto celebrado en su querido huerto de las flores, le nombra hijo predilecto de la villa.
Fallece en su domicilio del "Angosto", el 18 de diciembre de 1996.
D. José de Armas siempre se consideró un liberal de derechas, si bien siempre le escuché llamar a la Guerra Civil, guerra de liberación o cruzada, le dolía no haber podido luchar en las filas franquistas como sus hermanos, lo único que le interesaba de su etapa en el "Ejército Rojo", era que le había valido para sumar un trienio más a su pensión de jubilación y eso no es de muy liberal.
Hay quien dice que para triunfar en el mundo del arte hay que ser de izquierdas, quizás esa sea la razón por la que no se le ha valorado suficientemente desde mi punto de vista.

1996, inauguración de la avenida que lleva su nombre en el Puerto de Las Nieves.


D. José De Armas Medina con su familia. (FEDAC)



Bibliografía consultada;
El Imaginero José de Armas García (Javier Campos Oramas 2008)
Prensa de la época
Mis recuerdos.